Una residencia madrileña pide urgentemente más medios tras 10 muertes, 5 confirmadas con el virus

Residencia Santísima Virgen y San Celedonio en el distrito de Chamartín
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Diez personas han fallecido en los últimos días en la residencia Santísima Virgen y San Celedonio, ubicada en el madrileño distrito de Chamartín, cinco de ellas en el hospital y confirmados por coronavirus, mientras otras tres personas tienen síntomas de esta enfermedad.

Otro residente murió por broncoaspiración y otro uno por ictus, según ha informado la Fundación Santísima Virgen y San Celedonio. «Estamos consternados por la situación en la que nos encontramos y muy preocupados ante la gran dificultad de cuidar y atender a los ancianos que habitualmente comparten el día a día con nosotros», han señalado en un comunicado, al que ha tenido acceso Europa Press.

Aparte de trasladar su pésame a los familiares y seres queridos de los fallecidos, la dirección del centro han querido detallar las actuaciones que ha llevado a cabo estos días para velar por la salud de los casi 150 residentes al tiempo que ha pedido de nuevo la colaboración de las autoridades sanitarias «para atajar esta crisis sin precedentes».

Así, señalan que cuando tuvieron constancia del primer contagio, la residencia actuó según fijan los procedimientos de emergencia y control. Según han explicaron, adoptaron medidas de aislamiento, «que se hicieron extensivas a los nuevos contagiados» e informaron inmediatamente al Ministerio de Sanidad y a la Comunidad de Madrid, «solicitando que se procediese a la medicalización del centro, tal como se dijo públicamente que se haría». Pero se quejan de fecha de hoy, no ha habido respuesta de las autoridades.

PIDIERON EL TRASLADO A HOSPITALES PARA UN ATENCIÓN ESPECIALIZADA

El geriátrico reitera que desde el primer momento solicitaron el traslado a hospitales de aquellos pacientes que, por su delicada situación, necesitaban una atención más especializada. Solo 8 han dado positivo y han podido ser ingresados en el hospital.

Además, han pedido varias ocasiones «sin éxito» material clínico, como mascarillas, trajes de protección, oxígeno* «Trabajar en estas condiciones es muy limitativo y crea todo tipo de problemas», critican. Y es que el único material recibido en tres días ha sido mascarillas y algunas bombonas de oxígeno imprescindibles para la sintomatología de algunos casos.

Aplicando las cautelas fijadas por las autoridades sanitarias, los profesionales han reforzado turnos, han duplicado jornadas y se han puesto al servicio de los mayores a los que cuidan habitualmente. Asimismo, la residencia asegura que ha ido contratando personal de forma permanente tanto para suplir bajas por enfermedad como para reforzar los servicios en estos momentos de dificultad. «A día de hoy ya no tenemos personal disponible para reemplazar a los que van siendo contagiados», afirman.

28 PROFESIONALES EN CUARENTENA

Según sus datos, mientras 28 profesionales permanecen en cuarentena fuera del centro, en activo se tienen 49 auxiliares de enfermería a jornada completa y tres a jornada parcial. Igualmente, un equipo de ocho personas limpia diariamente el centro con productos de desinfección y lejía. Las zonas en las que se detectan posibles contagios se desinfectan y permanecen 48 horas cerradas, volviéndose a utilizar en caso de necesidad.

«Nos vemos desbordados y sin medios, ni personal suficiente. Esperamos que se tome en cuenta la situación de las residencias de mayores para que, de forma inmediata, se les dote de los medios necesarios tanto para el cuidado de los mayores que están contagiados como para proteger al personal que se está dejando, con una entrega ejemplar, su salud y a veces su vida. Confiamos en que la tan prometida medicalización de las residencias se produzca de inmediato», manifiestan desde la Dirección de la residencia Santísima Virgen y San Celedonio.