El informe sitúa de nuevo a Repsol en el centro del mapa de emisiones empresariales en España y retrata un patrón que se mantiene pese a la reducción acumulada del mercado de carbono desde 2008. En paralelo, el documento advierte de que la descarbonización de la economía española no avanza al ritmo necesario, especialmente fuera del sistema eléctrico.
Repsol emitió 10.760.687 toneladas de CO2 equivalente en 2024, por delante de Endesa, con 9.158.640 toneladas de CO2 equivalente
Las emisiones de Repsol mantienen el primer puesto
Repsol encabezó en 2024 el llamado Big Polluters, la clasificación de las diez empresas más contaminantes que operan en España, con 10.760.687 toneladas de CO2 equivalente. Por detrás quedaron Endesa, con 9.158.640 toneladas de CO2 equivalente, y EDP, con 5.290.168 toneladas de CO2 equivalente.
La petrolera conserva así la primera posición que arrebató a Endesa en 2020. Desde entonces, la compañía ha enlazado cinco ejercicios consecutivos al frente del ranking elaborado con datos del mercado europeo de emisiones recopilados por el Observatorio de Sostenibilidad.
| Empresa | Emisiones en 2024 / toneladas de CO2 equivalente |
|---|---|
| Repsol | 10.760.687 |
| Endesa | 9.158.640 |
| EDP | 5.290.168 |
| ArcelorMittal | 5.088.189 |
| Cepsa | 4.069.868 |
| Naturgy | 3.962.077 |
| Iberia | 3.821.512 |
| Iberdrola | 2.819.137 |
| Cementos Portland Valderrivas | 2.625.515 |
| LafargeHolcim | 1.944.973 |
Las diez empresas con más emisiones concentraron en 2024 el 56% de las emisiones del mercado de carbono y el 18% de las emisiones totales en España
El peso del top ten en el mercado de carbono
El estudio subraya que las diez primeras compañías del ranking concentraron en 2024 el 56% de todas las emisiones del mercado de carbono y el 18% del total nacional. Si se amplía la mirada a las veinte primeras empresas, su peso ascendió al 69% del mercado de carbono y al 22% de las emisiones totales en España.
Ese reparto evidencia el peso de un grupo reducido de grandes compañías en el balance climático español. Entre las diez primeras, las mayores reducciones frente a 2023 correspondieron a Iberdrola, con un descenso del 20%, y Naturgy, con una caída del 19%, mientras que los mayores aumentos se registraron en ArcelorMittal (16%), LafargeHolcim (9%), Cepsa (7%) e Iberia (5%).
El informe apunta que España elevó sus emisiones un 1% en 2024 si se incluye por primera vez el sector marítimo
España cerró 2024 con más emisiones
Más allá del ranking empresarial, el Observatorio de Sostenibilidad señala que España aumentó sus emisiones de CO2 un 1% en 2024, al pasar de 88.864.163 toneladas en 2023 a 89.417.932 toneladas en 2024. El informe precisa que ese cálculo incorpora por primera vez las emisiones del sector marítimo y añade que, si se excluyen, el resultado habría sido un descenso del 3%.
El documento también concluye que los sectores incluidos en el mercado de emisiones —energía, industria, cemento y aviación— representaron el 32% del total nacional en 2024, mientras que el 68% restante procedió de los llamados sectores difusos, como el transporte, el residencial, el agroganadero o la gestión de residuos.
La quema de combustibles fósiles sigue liderando
Por sectores, la quema de combustibles fósiles fue la actividad con más peso en las emisiones del mercado de carbono, con un 35% del total, aunque redujo su volumen un 14% respecto a 2023 y un 68% frente a 2008. Tras ella se situaron las refinerías de petróleo (15%), el cemento (12%) y la aviación (10%).
La aviación fue, además, el sector que más aumentó sus emisiones, con un alza del 18% en 2024, una evolución que el informe vincula al fuerte crecimiento del turismo extranjero. Ese comportamiento contrasta con la caída registrada en la generación energética y explica parte de la dificultad para acelerar la descarbonización del conjunto de la economía española.
El dato más relevante del informe deja así una doble fotografía: Repsol mantiene por quinto año consecutivo el primer puesto entre las compañías con más emisiones en España, mientras el conjunto del país sigue sin recortar gases de efecto invernadero con la intensidad que exigen los objetivos de 2030.







