La inseguridad alimentaria aguda continúa concentrada en un reducido grupo de países, especialmente afectados por guerras, desplazamientos forzosos, crisis económicas y alteraciones climáticas.
El informe, respaldado por Naciones Unidas, la Unión Europea y agencias humanitarias, señala que las perspectivas para 2026 son “sombrías” por el deterioro de varios focos de crisis.
Sumario: La ONU advierte de que 2026 mantendrá una fuerte presión sobre los países afectados por hambre aguda.
Los conflictos siguen siendo el principal factor
Los conflictos armados continuaron siendo la principal causa de la inseguridad alimentaria aguda en 2025. Por primera vez en las diez ediciones del Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias, se confirmó la existencia de hambruna en dos contextos distintos durante el mismo año: Gaza y partes de Sudán.
Según el informe, alrededor de 1,4 millones de personas se encontraban en situación catastrófica, es decir, en condiciones de hambruna o casi hambruna. Esta cifra se ha multiplicado por nueve en la última década, según explicó David Laborde, director de la División de Economía Agroalimentaria de la FAO.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Personas con inseguridad alimentaria aguda alta en 2025 | 266 millones |
| Países y territorios afectados | 47 |
| Población analizada afectada | 22,9% |
| Personas en situación catastrófica | 1,4 millones |
| Contextos con hambruna confirmada | Gaza y Sudán |
Sumario: Gaza y Sudán concentran los casos más extremos, con hambruna declarada de forma simultánea.
Diez países concentran la mayor parte de la crisis
Dos tercios de las personas que sufrieron crisis alimentarias vivían en solo 10 países. Un tercio de ellas se concentraba en Sudán, Nigeria y la República Democrática del Congo, según el informe.
La lista de países con mayor concentración de inseguridad alimentaria aguda incluye Afganistán, Bangladesh, República Democrática del Congo, Myanmar, Nigeria, Pakistán, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen.
Las mejoras registradas en algunos países, como Bangladesh y Siria, quedaron casi anuladas por deterioros importantes en Afganistán, la República Democrática del Congo, Myanmar y Zimbabue.
La crisis alimentaria sigue muy concentrada en países afectados por guerras, desplazamientos y crisis prolongadas
El clima extremo y la ayuda internacional agravan el riesgo
El informe advierte de que los fenómenos climáticos extremos probablemente mantendrán o empeorarán las condiciones en muchos países. A ello se suma la reducción de la ayuda internacional, que amenaza con limitar la capacidad de respuesta humanitaria.
La guerra en Oriente Medio también puede agravar las crisis existentes al aumentar los desplazamientos y encarecer los costes de producción agrícola. El bloqueo del estrecho de Ormuz ha elevado los precios de la energía y de los fertilizantes, un factor clave en plena temporada de siembra.
Álvaro Lario, director del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, advirtió de que la subida de los precios de la energía y de los fertilizantes tendrá un fuerte impacto en la producción agrícola. El organismo reclama más apoyo para los pequeños agricultores, con inversiones en cultivos resistentes a la falta de agua y al clima extremo.







