La crisis ha reabierto el debate sobre la dependencia de los combustibles fósiles en un momento de máxima tensión para los mercados internacionales de energía. Según Birol, la percepción sobre la seguridad y fiabilidad del suministro ha cambiado y sus efectos se notarán durante los próximos años.
La AIE cree que la crisis de Ormuz tendrá efectos permanentes sobre los mercados energéticos mundiales
La AIE ve un cambio permanente en la energía
“El jarrón está roto, el daño está hecho; será muy difícil recomponerlo”, ha asegurado Birol en declaraciones a The Guardian, donde sostiene que la crisis tendrá “consecuencias permanentes” para los mercados energéticos globales.
El responsable de la AIE anticipa que los gobiernos revisarán sus políticas de seguridad energética tras comprobar la vulnerabilidad asociada al suministro de petróleo y gas en zonas geopolíticamente sensibles.
Renovables, nuclear y electrificación
Birol espera que esta crisis impulse de forma significativa las energías renovables, la energía nuclear y una transición más rápida hacia un sistema energético más electrificado. Ese giro, según ha advertido, afectará directamente a los grandes mercados de petróleo.
Birol prevé que los gobiernos aceleren la inversión en renovables, nuclear y electrificación para reducir riesgos de suministro
| Dato clave | Cifra o impacto |
|---|---|
| Pérdida estimada de suministro de petróleo | 13 millones de barriles al día |
| Crisis históricas citadas por la AIE | 1973, 1979 y guerra de Ucrania |
| Pérdida aproximada en esas crisis | 10 millones de barriles al día |
| Principal consecuencia prevista | Revisión de estrategias energéticas |
Ormuz agrava el riesgo para el petróleo
Desde el inicio de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, Birol ha advertido de que la economía mundial se enfrenta a la mayor amenaza para la seguridad energética de la historia. El bloqueo supone la pérdida de 13 millones de barriles de petróleo al día, además del impacto sobre otras materias primas esenciales.
La AIE compara esta situación con las crisis energéticas de 1973, 1979 y la guerra entre Rusia y Ucrania, episodios en los que se perdieron alrededor de 10 millones de barriles diarios.
La pérdida de 13 millones de barriles diarios supera el impacto de crisis energéticas anteriores citadas por la AIE
El mensaje de Birol refuerza la idea de que la actual crisis no solo tendrá consecuencias inmediatas sobre los precios y el suministro, sino que puede acelerar una transformación estructural del sistema energético mundial.







