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Edición testing    31 de mayo de 2020

curva de tipos

Renta Fija

La diferencia entre la rentabilidad del bono a diez años y la del bono a dos años alcanza se amplía hasta máximos desde octubre de 2018.

Si en la primera mitad del año la curva de tipos estadounidense se invirtió, haciendo saltar las alarmas de una inminente recesión, 2019 parece que se despedirá finalmente con cierto optimismo: la curva de tipos se sitúa en su punto más amplio de todo el año ante las expectativas de que el acuerdo comercial entre China y EEUU propicie un mayor crecimiento económico.

Tipos negativos

“Los tipos más bajos han aumentado los activos financieros, pero en general no han logrado estimular la economía real”, alerta Blackstone.

La inversión de la curva de tipos en EEUU, las rentabilidades negativas en Europa, la guerra comercial, los problemas en el mercado de repos, la caída en el sector manufacturero o la prima de plazo negativo podrían parecer problemas separados que analizar caso a paso. Pero para el estratega de Blackstone Joseph Zidle no son sucesos aleatorios, sino más bien diferentes síntomas que acabarán desembocando en el estallido de “la madre de todas las burbujas”.

Renta Fija

“El riesgo de tipo de interés que conllevan estos bonos es enorme”, avisa Bianco Research.

El mercado de bonos con rentabilidades negativas no ha parado de crecer desde que comenzó el año y supera ya la cifra de los 16 billones de dólares, convirtiéndose en el ‘nuevo normal’ de los mercados de deuda. No obstante, los expertos avisan de que este escenario puede conllevar sorpresas desagradables a los inversores si se produce un cambio de vientos.

Renta Fija

Antes de las últimas siete recesiones se produjo una inversión de la curva en las rentabilidades de los bonos a dos y diez años.

Todas las alarmas de los mercados se encendieron ayer miércoles. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a dos años se situaba por encima de la del bono a diez. La inversión de la curva de rentabilidad o curva de tipos suele interpretarse como una señal de recesión a corto o medio plazo y los precedentes no son los mejores: la última vez que ocurrió fue en junio de 2007, poco antes de que estallase la crisis financiera.

Renta Fija

Natixis considera que ni EEUU ni la economía mundial entrarán en recesión en 2019, aunque el riesgo para 2020 ha aumentado.

Todas las alarmas saltaron el pasado viernes: por primera vez desde 2007, el bono estadounidense a tres meses ofrecía en el mercado secundario una rentabilidad mayor que el bono de referencia a diez años. Este fenómeno, conocido como ‘inversión de la curva de tipos’, es ampliamente relacionado en el mercado como un síntoma de una recesión a corto o medio plazo. Los analistas matizan que todavía no es momento de dejarse llevar por el pánico, pero sí reconocen que es más probable una contracción de la economía mundial en 2020.

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