Nuevo jarro de agua fría para el Gobierno: el Banco de España recorta en casi dos puntos el PIB de este año

Banco de Espana

Banco de España. Autor: Jaime Pozas

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El Banco de España ha recortado hoy “significativamente a la baja” su previsión de crecimiento económico para este año, hasta situarla en el 4,5% -1,8 puntos porcentuales menos que en la estimación de septiembre-, de acuerdo con el informe de ‘Proyecciones macroeconómicas’ que ha presentado hoy el director General de Economía y Estadística de la institución, Óscar Arce. Para 2022 también se recortan las previsiones, si bien el crecimiento se acelerará hasta el 5,4% (5,9% estimado en septiembre).

De este modo, el Banco de España espera que a principios de 2023 España logre recuperar el nivel de producto interior bruto (PIB) previo a la la crisis desatada por la pandemia, si bien Arce ha advertido de que todavía hay mucha incertidumbre en este punto, abriendo la puerta a que se pueda adelantar este logro a finales de 2022, o que se retrase hasta mediados de 2023.

El recorte de previsiones del Banco de España es solo el último de una larga serie en los últimos meses que incluye a la Comisión Europea y la OCDE, y que han dejado solo al Gobierno en su estimación de un crecimiento del 6,5% este año y del 7% en 2022. Hace apenas dos semanas, el club de los países ricos recortó al 4,5% su previsión de crecimiento para este año, 2,3 puntos porcentuales menos que la anterior proyección. También recortó la previsión de 2022 en 1,1 puntos hasta el 5,5%, mientras que (por primera vez) estimó un crecimiento del 3,8% para 2023.

Mientras, Bruselas espera que la economía española crezca un 4,6% en 2021, frente al 6,2% que esperaba antes, al tiempo que revisó en ocho décimas la previsión para 2022, que se quedó en el 5,5%.

Se espera también que el Fondo Monetario Internacional (FMI) meta un nuevo tajo a sus previsiones, después de que ya en octubre revisase en cinco décimas su pronóstico sobre este año, que quedó en el 5,7%. No obstante, mejoró la previsión de 2022 del 5,7% al 6,4%.

Revisión a la baja del Banco de España

Volviendo al Banco de España, Arce ha explicado que la revisión de hoy tiene como “factor fundamental” la “sorpresa negativa” del frenazo económico que anunció el INE en el tercer trimestre del año. De acuerdo con el supervisor bancario, aunque “la recuperación de la economía española proseguirá en el próximo trienio”, el tramo final de 2021 el dinamismo de la actividad económica “estaría viéndose moderado por la compresión de las rentas de hogares y de empresas inducida por el aumento de costes y de precios, y por la persistencia de los cuellos de botella en algunos procesos productivos, factores cuya incidencia se moderaría a lo largo de del próximo año”.

Así, “a medida que estos impedimentos vayan despejándose, la mejora de la confianza de los agentes privados y de las condiciones en el mercado de trabajo, la prolongación del período de condiciones financieras favorables y el despliegue de los proyectos vinculados al programa Next Generation EU (NGEU) impulsarán el gasto”. En lo que respecta a estos fondos europeos, el Banco de España espera que en 2021 solo se absorban unos 11.000 millones de euros, mientras que el grueso se desembolsará en 2022 y se extenderán hasta 2023 y 2024.

El Banco de España advierte además de que las proyecciones están sometidas “a un elevado grado de incertidumbre”, relacionados tanto con la situación epidemiológica como a la posibilidad de un repunte de la inflación y de que los problemas de abastecimiento “tengan una naturaleza más persistente de lo esperado”.

En lo que se refiere a la inflación, las proyecciones presentadas por Arce pasan por una media anual del 3% en 2021 que se aceleraría hasta el 3,7% en 2022. Sin embargo, para 2023 la institución augura que baje al 1,2% y solo subiría hasta el 1,5% en 2024, por debajo del objetivo del Banco Central Europeo (BCE).

Mercado laboral y déficit

A pesar de la revisión a la baja del PIB, el Banco de España espera que se mantenga la “buena dinámica” del empleo, con una caída de la tasa de paro este año hasta el 15%, frente al 15,1% estimado en septiembre. En 2022 y 2023 bajará hasta el 14,2% (14,3% en septiembre) y el 12,9%, respectivamente (13,3%). “La trayectoria ascendente de las horas trabajadas y del número de ocupados se prolongará a lo largo del horizonte de proyección”, señala el supervisor, llevando a la tasa de paro a bajar “a lo largo del horizonte de proyección, hasta pasar a situarse por debajo de los niveles previos a la pandemia a partir del segundo semestre de 2022”.

En lo que respecta a las cuentas públicas, el déficit público mejorará debido “a la naturaleza temporal de una parte de las medidas discrecionales adoptadas para hacer frente a las consecuencias de la pandemia”, así como a “la mejora cíclica”. Así, el déficit sería este año del 7,5% del PIB y se situaría en el 4,8% y el 4,0% en los dos próximos ejercicios. Como resultado, la ratio de endeudamiento público presentaría descensos “modestos” a lo largo del horizonte analizado, de forma que en 2024 se situaría en registros todavía muy elevados (113,5% del PIB, en torno a 6 puntos porcentuales por debajo de la cota alcanzada en 2020) .

¿Por qué el empleo está recuperándose más rápido que el PIB?

Uno de los elementos que sorprende de la revisión a la baja de las previsiones económicas es que no parecen corresponderse con unos datos de empleo que están siendo más fuertes, según ha reconocido Arce. El economista ha explicado que puede haber varios factores que expliquen esta “brecha”: en primer lugar, el Banco de España toman como “elemento dado” los últimos datos de la contabilidad nacional publicados por el INE. “No hay ningún tipo de discusión, es la mejor estimación disponible”, ha explicado el directos de Economía, si bien “no es descartable que haya una revisión” dada la “elevada incertidumbre” del escenario actual.

El Banco de España considera “incuestionable” que el mercado laboral mantiene una “tónica de recuperación bastante clara”, pero puede haber “ciertos elementos” que expliquen el desacople con la actividad económica. Uno de ellos puede ser que la reactivación se ha centrado en “sectores como servicios donde la productividad es algo más baja que el promedio de la economía”.

“Otr elemento pueden ser unas expectativas de los empresarios más boyantes que las que se han materializado después”, ha apuntado también Arce, ya que “una visión demasiado optimista” de las empresas puede haber llevado a “plantillas sobredimensionadas”. “Si esto fuera así ,veríamos un cierto ajuste en los próximos trimestres”, ha avisado.

En relación con este factor, los cambios regulatorios en los ERTE han supuesto una modificación de los incentivos, “tendentes a favorecer una reincorporación al trabajo más rápida”, ha concluido.