Nueva división en el Gobierno por el giro de Sánchez sobre el Sáhara

Yolanda Díaz e Ione Belarra. Autor: Cézaro De Luca - Europa Press - Archivo

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha marcado distancias con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al asegurar que la resolución del conflicto sobre el Sáhara Occidental debe pasar «pasar por el diálogo y el respeto a la voluntad democrática del pueblo saharaui».

Por su parte, la líder de Podemos y ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, ha reivindicado que este conflicto una «solución política justa, duradera y aceptable para todas las partes» de acuerdo con las resoluciones del Consejo de Seguridad que «prevea la libre determinación del pueblo saharaui». «España no debe apartarse del derecho internacional», ha demandado.

Así lo han destacado ambas en Twitter tras conocer la misiva del Jefe del Ejecutivo en la que traslada al rey Mohamed VI que, según Rabat, el plan de autonomía para el Sáhara Occidental planteado por Marruecos, que deja este territorio bajo soberanía marroquí aunque con algunas competencias cedidas, constituye «la base más seria y realista» para lograr una solución a este conflicto

La también ministra de Trabajo y líder de Unidas Podemos en el Ejecutivo ha reafirmado su «compromiso con la defensa del pueblo saharaui y con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas».

«Toda solución al conflicto debe pasar por el diálogo y el respeto a la voluntad democrática del pueblo saharaui. Seguiré trabajando en eso», ha zanjado en las redes sociales.

Una posición en línea con la expresada minutos antes por Podemos, que mediante su responsable del área internacional, Idoia Villanueva, se desmarcaba ya del presidente al subrayar que la «única solución» para el Sáhara Occidental pasa por implementar el derecho internacional, que pauta un referéndum y «respetar la libre autodeterminación» del pueblo saharaui.

Fuentes de la formación morada han explicado también que no pueden compartir esta propuesta, dado que el plan autonomista que defiende Rabat supone «abandonar la posición de neutralidad y el consenso de las resoluciones de Naciones Unidas».

Además, desde la formación han apuntado que se trata de una postura con la que se rechazaría de facto el ‘mutuo acuerdo’ ya que «ni el Polisario ni Argelia aceptarían» el mencionado plan de autonomía de Rabat.

Por tanto, la vía para terminar con el conflicto, en la línea marcada por Villanueva, es celebrar un referéndum, como marcan las resoluciones internacionales.