Sanidad admite que debería haber aislado a la enfermera con los primeros síntomas de ébola

Ministerio de Sanidad
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El coordinador del centro de Alertas y Emergencias afirma que «la posibilidad de contagio existe, es baja pero existe». El coordinador del centro de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha pasado por los micrófonos de la SER para responder a algunas cuestiones sobre el contagio de ébola de una de las enfermeras que trató a Manuel García Viejo.

“La posibilidad de contagio existe, es baja pero existe”, ha afirmado Simón que además ha señalado que se debería haber valorado la posibilidad de aislar a la paciente puesto que presentaba síntomas, aunque leves, y estaba siendo sometida a un seguimiento.

“No podemos ponernos una venda en los ojos”, ha afirmado Simón tras conocerse el contagio de la enfermera. “Hay una persona con ébola que ha estado en contacto con otras personas, pero en los primeros días la posibilidad de contagio es menor. Esta persona, que ahora mismo está en tratamiento, ha estado en contacto con gente y a estos contactos hay que seguirlas”, señaló.

A pesar de que la mayoría de personas cercanas a la enferma son sanitarios y su marido -no tienen hijos-, Fernando Simón ha informado de que la Comunidad de Madrid ya trabaja en una lista de personas que hayan estado en contacto directo con la enfermera contagiada, para someterles a un seguimiento.

“La paciente ha permitido establecer una lista de contactos, pero el objetivo no es únicamente ella, sino todas las personas que la rodearon y los que atendieron a los pacientes”», ha dicho Simón, que ha revelado que se vigilará “muy de cerca” a estos contactos, e incluso se plantea la posibilidad de aislarlos, como ya ha sucedido con el marido, que se encuentra en una habitación hospitalaria.

El coordinador del centro de Alertas y Emergencias también ha reconocido que quizá se debería haber optado por el aislamiento de la paciente el 30 de septiembre, cuando esta presentó los primeros síntomas de enfermedad. «Ante una persona en seguimiento, quizá habría que haber aplicado un protocolo de aislamiento», ha afirmado, aunque ha dicho que esta posibilidad se descartó porque «la fiebre no era desorbitante, era baja y lo que hacía que el cuadro no fuese obvio».

Simón también ha destacado que precisamente esta fiebre puede ayudar a que el número de contactos sea menor, ya que, “a pesar de hacer vida normal”, la contagiada «no habría estado tan expuesta». Aun así, ha reiterado que la posibilidad de contagio existe. «Existe la posibilidad de que alguno de sus contactos pueda estar infectado. Eso no implica un riesgo para la población, pero tenemos que garantizar que esta misma situación no se vuelva a producir. Esto no puede volver a suceder», ha destacado.

Revisar los protocolos

Para que una situación de este tipo no se vuelva a producir, Simón ha abogado por una revisión de los protocolos. “Los protocolos son los correctos porque son los mismos que en todas partes. Eso no quiero decir que algo no haya fallado. Vamos a revisarlos, aunque otra opción es que se haya podido errar. No sé si de manera humana o técnica», ha desvelado.

Cree que los trajes y el calor al que someten a los médicos y enfermeros son uno de los asuntos a mejorar, ya que no permiten jornadas de trabajo mayores a “45 minutos o una hora”. Lo que no ofrece duda, a juicio de Simón, es la preparación de los sanitarios, que ha calificado de “altísimo nivel”.