Los robots manejarán en ocho años tres veces más inversión que las grandes gestoras

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El auge de la gestión pasiva no ha hecho más que empezar. El vuelco de carteras que en los últimos años se viene produciendo seguirá engordando. Los últimos cálculos apuntan que en solo ocho años el volumen de inversión encomendado a los robots será el triple del que actualmente manejan las grandes firmas mundiales de gestión activa.

Las cuentas son de la consultora Deloitte, que estima que para el año 2025 los cada vez más populares roboadvisors serán responsables de la gestión de inversiones por más de 16 billones de dólares. Una cifra con la que los robots aventajarán, además de todos los registros actuales, la cifra que se estima que lograrán sumar las grandes firmas de gestión activa para ese momento. Ya en tres años, el crecimiento de estas herramientas tecnológicas será más que patente al rebasar la cota de los 3,5 billones de dólares en activos bajo gestión.

A pesar de que los bamboleos que los mercados han sufrido en los últimos tiempos por tensiones principalmente geopolíticas, la gestión pasiva no hace otra cosa que ganar cuota de mercado. Los expertos apuntan, sobre todo, a dos factores determinantes en este cambio de paradigma. En primer lugar, el regreso de la inflación y el principio del fin de los tipos cero que permiten una mayor rentabilidad en activos hasta ahora poco atractivos. Después, pero no por ello menos decisivo, el hecho de que la gestión pasiva permite que patrimonios mucho más modestos de lo que se acostumbraba se adentren en el mundo de la inversión gracias a la automatización de procesos y la consiguiente caída drástica de costes para las casas de gestión que confían a los robots la definición de sus estrategias.

Ante este panorama, el prestigioso CFA Institute considera más que probable que en los años venideros la industria tenga que hacer un esfuerzo por la contención de costes e incluso asumir la contracción de sus márgenes de beneficio. Un 52% de los más de un millar de gestores de referencia mundial encuestados por la institución consideran que, en el mejor de los casos, el sector deba conformarse con mantener sus actuales cotas de generación de ganancias.

Los avances tecnológicos unidos a la redefinición de las preferencias de los clientes y el nuevo cuatro macroeconómico global son las circunstancias a las que la mayor asociación mundial de profesionales de la inversión atribuye el cada vez mayor protagonismo de los roboadvisors. En un 70% de los casos, los encuestados por la institución radicada en Virginia, EEUU, considera que los inversores que hoy por hoy preponderan la gestión activa en sus carteras llevarán a cabo trasvases considerables hacia herramientas de gestión pasiva.

La supervivencia se decidirá en los próximos cinco años

“Vamos hacia un futuro dominado por la tecnología. No podemos obviarlo”. Así de tajante se pronuncia al respecto el responsable global de negocio institucional de Saxo Bank. El directivo del banco de inversión danés, que ya hace uso de robots en sus cuarteles generales, considera que las herramientas pasivas pueden incluso “enriquecer la experiencia del cliente”. Esta opinión la justifica en el hecho de que, en lugar de la estrategia personalizada del sistema tradicional, los nuevos métodos permiten un mayor seguimiento por parte del usuario, lo que acerca a las generaciones más jóvenes, mientras que la reducción de costes permite el acceso a población con patrimonios menos abultados y la ubicuidad de la red el desembarco potencial en un mayor número de áreas geográficas.

Desde el CFA Institute se advierte de que “la industria se encuentra en una encrucijada” a la par que se vaticina que “los [actuales] líderes que no logren transformar sus modelos de negocio arriesgan la supervivencia de sus empresas”. El presidente y consejero delegado de la asociación, Paul Smith, ha subrayado que las grandes firmas de gestión deberán tomar estas “decisiones clave” en el espacio de “los próximos cinco años” a más tardar ante la virulencia de las cifras que se vienen barajando en cada nuevo informe que al respecto se publica.

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