Las empresas de todo el mundo afrontan el coronavirus más endeudadas que antes de la crisis financiera

Bola del mundo hundiéndose
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La crisis del coronavirus llega en un momento especialmente sensible para las empresas de todo el mundo, que durante los últimos años han ido acumulando deuda al calor de los tipos ultrabajos de los bancos centrales. Así lo muestra un informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés), que pone de relieve que el mercado de deuda empresarial se encuentra en una situación más delicada que antes del estallido de la burbuja financiera.

“El actual escenario de alta incertidumbre y alta volatilidad ha golpeado directamente en la perspectiva del crecimiento económico y la rentabilidad corporativa”, avisa el poderoso lobby bancario internacional. “La perspectiva de una interrupción económica prolongada a causa de Covid-19 ha impulsado a los responsables de la formulación de políticas de todo el mundo a adoptar medidas para reforzar la liquidez del mercado y apoyar el crecimiento. No obstante, la actual disminución de los activos de riesgo sugiere que esas medidas no se consideran suficientes”.

El IIF destaca que la deuda corporativa global (ex-financiera) alcanza una cifra de 75 billones –con b- de dólares, o lo que es lo mismo, un 93% del PIB mundial. Antes de la crisis financiera de 2008, era de un 75% del PIB. “Dado que las empresas con un alto nivel de endeudamiento están cada vez más expuestas al riesgo de refinanciación a medida que se atenúan las perspectivas de crecimiento mundial, los datos de las empresas ponen de relieve un rápido aumento del apalancamiento del sector empresarial en muchos mercados maduros (en relación con las ganancias) desde 2018”, alerta. Además, “algunas de las cargas de deuda más elevadas se dan en sectores con perfiles de beneficios débiles y volátiles”.

“Si los analistas siguen rebajando las previsiones de beneficios a medida que se aclara el impacto de Covid-19, los coeficientes de deuda respecto del Ebitda podrían aumentar aún más los spreads de crédito (desde mediados de febrero, los spreads de los bono basura han aumentado 300 puntos básicos hasta superar los 650 puntos básicos)”.

Asimismo, “dados los ya elevados niveles de deuda en relación con las ganancias (es decir, los débiles fundamentos), existe claramente un riesgo de reducciones abruptas y generalizadas de la categoría ‘BBB’ a la categoría de ‘bono basura’ si se materializan las previsiones más pesimistas del impacto de Covid-19”. “El universo de bonos corporativos no financieros negociables se ha duplicado con creces desde 2008, hasta casi 12 billones de dólares”, recuerda el lobby bancario, y los bonos con calificación ‘BBB’ están detrás de la mayor parte de esta subida, cuadruplicándose hasta más de 4,6 billones de dólares. De hecho, en la actualidad comprenden alrededor de la mitad del universo de bonos corporativos de los EEUU y Europa.

El IIF alerta de que “una ola de descensos de la calificación BBB a una de grado inferior a la inversión podría obligar a los inversores institucionales con mandatos estrictos de grado de inversión a reducir las exposiciones de manera abrupta, lo que daría lugar a una desbandada”.

El lobby detecta también riesgos especialmente para las pequeñas y medianas empresas. “Con una carga de la deuda generalmente más elevada y una menor reserva de efectivo, las pymes se verían especialmente presionadas para satisfacer sus necesidades de financiación si persisten las tensiones en el mercado de la financiación”.