Escraches, cortes de luz, ocupación de la patronal… Francia redobla su lucha contra la reforma laboral

Manifestación contra la reforma laboral en Francia

La CGT ha centrado una serie de protestas “simbólicas” contra el presidente de la patronal tras acusarles de “matones” y “terroristas”. La presión social y sindical se eleva contra François Hollande y el Gobierno de Manuel Valls. La aprobación de la reforma laboral ha encendido a Francia, que en las últimas semanas ha redoblado la lucha contra aquellos favorables a la ley. Y en el punto de mira de los sindicatos, sobre todo de la organización CGT, está la patronal gala.

La batalla entre la patronal Mouvement des entreprises de France (Medef) y el sindicato CGT se ha intensificado desde que el presidente de Medef, Pierre Gattaz, calificase de “matones” y “terroristas” a los sindicalistas de la organización por sus últimas acciones de presión. Una acusación que fue más gasolina a las malas relaciones entre ambas partes y que ha derivado en una demanda del sindicato al directivo. “Pierre Gattaz mostró el verdadero rostro de unos patrones reaccionarios e irresponsables. Cruzó la línea”, respondió la CGT tras conocer las palabras de Gattaz, que ven inaceptables y más tras los últimos atentados terroristas que han golpeado a Francia.

Pero las reacciones a las calificaciones de Gattaz al movimiento sindical no han quedado en una demanda judicial. Desde que el presidente de la patronal lanzase esas palabras en Le Monde, la CGT se ha movilizado para boicotear al dirigente. Desde retirarle el contador de la luz de su segunda vivienda hasta bloquear los accesos a Radiall, la compañía que dirige el empresario, así como canalizar las quejas sobre un retrato del empresario.

“En el sur de Francia, los empleados han decidido retirar el contador de la segunda casa del Sr. Gattaz que dice palabras muy violentas contra la CGT”. De esta manera, Marie-Claire Cailletaud, portavoz de la federación CGT-Energía, anunciaba “la acción simbólica” contra el presidente de Medef. “Tenemos formas de realizar acciones importantes para que el gobierno escuche lo que está pasando desde hace varios meses: todavía tenemos la impresión de que es sordo a las reclamaciones de los empleados”, aseveraba Cailletaud . Poco después, ya en la sede de la organización, los sindicalistas ofrecían el ‘trofeo’.

Por su parte, el colectivo sindical “Bloquea los 38” se lanzó al bloqueo de las entradas y las salidas de la fábrica de Radiall, a través de neumáticos y madera quemada, en la zona industrial Centr’Alp Voreppe. Una acción a que comenzó desde primera hora de la mañana y que terminó varias horas después tras la intervención policial.

Una intensa semana en la que los sindicatos franceses han puesto también la mirada sobre la sede de Medef donde un centenar de manifestantes ocuparon durante más de una hora el edificio que tiene la patronal en el séptimo distrito de París en la Avenida Bosquet. CGT aseguró que la ocupación se llevó a cabo de manera “pacífica”, al contrario de la seguridad de Medef que, según la organización de trabajadores, “no dudó en golpear violentamente contra los militantes”.

No obstante, Gattaz y su patronal no ha sido el único centro de las iras de los sindicatos. Los miembros del Ejecutivo galo también han sido protagonistas para CGT. Algo que ha sufrido el ministro de Economía, Emmanuel Macron, que a principios de semana fue recibido en la localidad de Montreuil por un comité de bienvenida de 200 personas que le lanzaron huevos a su llegada. “Es parte del proceso, pero no tendrá ningún impacto en mi determinación”, contesto Macron a la prensa tras el impacto de un huevo en su cabeza.

La ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, ha conocido, también esta semana, la palabra “escrache” en el momento en el que numerosos manifestantes de la organización CIP-IDF se congregaron en frente de la casa de la política para protestar contra la reforma laboral que lleva su nombre.

“El método que consiste en violar la intimidad familiar, tomar como objetivo el entorno personal y el vecindario de una persona que es miembro del gobierno, es lo contrario de mi concepción del debate democrático y del respeto debido a cada uno”, criticó El Khomri. “Por eso es que tengo que denunciar esta actitud de la forma más enérgica posible”, concluyó la ministra de Trabajo.