Impuesto mínimo global ¿cuáles son los siguientes pasos tras el acuerdo del G7?

Paraiso fiscal

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El pasado fin de semana, los ministros de finanzas del G7Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido– llegaron a un “acuerdo histórico” para implantar un impuesto de sociedades mínimo global en todo el mundo con un tipo del 15%. El acuerdo de los países más ricos es, no obstante, solo el primer paso de un largo camino antes de que pueda implantarse.

“Estoy encantado de anunciar que hoy, después de años de discusiones, los ministros de Finanzas del G7 han alcanzado un acuerdo histórico para reformar el sistema fiscal global”, valoró el pasado sábado el ministro británico de Economía, Rishi Sunak, al final de la reunión celebrada en Londres.

La OCDE ha celebrado el acuerdo como  un “paso histórico” y la única forma de acabar con “tergiversaciones y desigualdades”, en palabras del secretario general del organismo, Mathias Cormann. “El consenso hallado hoy por los ministros de finanzas del G7 sobre un nivel mínimo de fiscalidad mundial, es un paso histórico hacia el consenso mundial necesario para reformar el sistema fiscal internacional”, ha dicho Cormann.

No obstante, para llegar a buen puerto este impuesto mínimo global todavía deberá seguir quemando etapas. En la próxima reunión del G20 prevista en Venecia el próximo julio se verá si el acuerdo del G7 obtiene un amplio apoyo de los principales países en desarrollo y en vías de desarrollo.

Aún quedan muchas cosas por resolver, como los parámetros que determinarán cómo y a qué empresas multinacionales se aplicará el impuesto, según publica Reuters. Además, el comunicado del G7 dejó abierto lo que sucederá mientras tanto con los impuestos sobre los servicios digitales de las grandes empresas tecnológicas en varias jurisdicciones, que EEUU quería que se eliminaran tan pronto como se llegara a un acuerdo. Se limitaba a señalar que debería haber “una coordinación adecuada entre la aplicación de las nuevas normas fiscales internacionales y la eliminación de todos los impuestos sobre los servicios digitales”.

Un factor a tener en cuenta es que cualquier acuerdo final podría tener importantes repercusiones para los países de baja tributación y los paraísos fiscales. Es poco probable que estos países intenten enterrar las conversaciones generales, pero sí podrían buscar apoyos para reducir el tipo mínimo o lograr algunas exenciones.

El 15% pactado este fin de semana está sensiblemente por debajo del 21% que puso sobre la mesa EEUU, y todavía más del 25% propuesto por el Observatorio Fiscal de la Unión Europea. Según Reuters, los países de baja tributación estarían más cómodos con un tipo lo más cercano posible al 12,5%.

Otros puntos que aún deben negociarse son si los fondos de inversión y los fondos inmobiliarios deben estar cubiertos, cuándo aplicar el nuevo tipo y garantizar que sea compatible con las reformas fiscales de EEUU anunciadas por Biden.

¿Cómo funcionaría el mínimo global?

A diferencia de lo que podría pensarse inicialmente, el impuesto mínimo global no es un impuesto común para todos los países: los gobiernos de todo el mundo podrán seguir fijando el tipo impositivo del impuesto de sociedades que deseen. Sin embargo, si las empresas pagan tipos más bajos en un país concreto, sus gobiernos de origen podrán ‘completar’ sus impuestos hasta el tipo mínimo acordado, eliminando la ventaja de trasladar los beneficios a un paraíso fiscal. Así, se aplicaría a los beneficios en el extranjero.