Forestalia arrasa en la ‘macrosubasta’ de renovables, que deja sin opción a la fotovoltaica

Molino de viento energia renovables
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

Forestalia ha vuelto a arrasar en la subasta de nueva capacidad renovable. El grupo aragonés, que ya se llevó gran parte de la puja convocada el año pasado (con 400 megavatios de un total de 700 en juego), se ha adjudicado 1.200 MW de los 3.000 MW de energía limpia subastados esta mañana por el Ministerio de Energía. La otra cara de la moneda ha sido la pequeña fotovoltaica, que según los primeros datos conocidos se ha quedado sin nada.

Como preveía el sector y ocurriera ya en la subasta anterior, la presión competitiva en la puja ha sido tal que los incentivos han quedado reducidos a cero, es decir, que las empresas no tendrán ayudas estatales en forma de primas.

Tras Forestalia, se han posicionado las grandes compañías. Así, en segundo lugar ha quedado Gas Natural Fenosa, que se ha adjudicado más de 600 MW; mientras que Enel Green Power España (del grupo Endesa) se ha hecho con una partida de unos 500 MW; y Siemens Gamesa, con algo más de 200 MW. Sin embargo, Iberdrola se ha quedado fuera al no conseguir ningún megavatio.

La gran mayoría de los megavatios adjudicados han ido a proyectos eólicos, pues, a igualdad de precios, las reglas de la compleja subasta daban ventaja a la tecnología que produjera mayor número de horas, que es aquella que usa como fuente el viento.

Estas normas han dejado sin opciones a la fotovoltaica. El sector ya había criticado el procedimiento, e incluso la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) presentó una demanda ante el Tribunal Supremo para solicitar la suspensión cautelar de la subasta, que fue rechazada por el Alto Tribunal.

Tras conocerse los resultados de la puja, la Asociación Nacional de Productores Fotovoltaicos (Anpier) ha emitido un comunicado en el que asegura que “tal y como reflejan los resultados de la subasta, las pequeñas y medianas iniciativas fotovoltaicas no han tenido ninguna opción, ni siquiera ofertando el máximo de los descuentos posibles, puesto las condiciones establecidas favorecían proyectos eólicos y de muy grandes dimensiones, bajo la errónea premisa de que este criterio aporta un precio óptimo para los españoles”.

En su opinión, la puja se ha realizado “bajo criterios sesgados que penalizaban cualquier pretensión de generación social” para impedir a los ciudadanos “poder absorber de forma directa o indirecta una parte de los ingresos del sistema eléctrico”.

En la nota, Anpier acusa al ministro de Energía, Álvaro Nadal, de “blindar el oligopolio de la generación eléctrica en España, para condenar a los españoles a ser meros paganos de facturas gravosas e incomprensibles, y sin opción para participar en la generación de energía a través de un recurso renovable, gratuito e inagotable como es el sol”.