El precio de la vivienda da munición a los ‘halcones’ del BCE en su batalla para retirar los estímulos

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Autor: BCE

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Los precios de la vivienda no se toman en cuenta a la hora de calcular las tasas de inflación de la eurozona. Pero ello no quiere decir que el Banco Central Europeo (BCE) no los vigile de cerca. Un reciente ‘paper’ publicado por la institución pone de relieve que de haberse incluido la vivienda en la ecuación, los datos del IPC habrían sido “persistentemente” más elevados en los últimos años, superando incluso los objetivos de los responsables de la política monetaria.

Dentro de su revisión estratégica, el BCE ha publicado hoy una serie de documentos en los que se examinan varios temas, que van desde las herramientas de política monetaria hasta aspectos como  la digitalización y el cambio climático. En uno de ellos, conocido ayer martes, los economistas de la institución reconocen que una vez corregida por los costes de la vivienda, la inflación de la eurozona habría alcanzado o incluso superado el objetivo del BCE algunos años.

Entre ellos, incluso cuando el banco estaba proporcionando un estímulo extraordinario para elevar la inflación. Los precios de la vivienda habrían provocado una inflación “persistentemente más alta” desde 2014. Solo en el período comprendido entre 2018 y 2020, la inflación habría sido alrededor de 0,2-0,3 puntos porcentuales más alta.

El BCE detuvo las compras de activos a finales de 2018, por lo que las cifras sobre los precios de la vivienda parecen respaldar el argumento de los halcones de que la retirada podría haber sido más temprana.

El documento se conoce además en un momento precisamente en el que los halcones están empezando a presionar para iniciar la retirada de los estímulos. Por el momento, el BCE ha frenado el programa PEPP hasta unos 60.000 millones de euros en compras de bonos al mes, aunque se espera que a finales de año dé muestras más claras para el denominado ‘tapering’.

Aunque el BCE no calcula los datos de inflación, apuntó en julio que consideraría las estimaciones sobre el coste de la vivienda ocupada por el propietario (OOH por sus siglas en inglés) en la inflación hasta que Eurostat, la agencia de estadísticas de la UE, fije la medida más amplia.

El documento añade que las cifras experimentales de inflación trimestral con la vivienda incluida podrían publicarse en 2023, aunque los datos trimestrales oficiales no se esperan hasta 2026.

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