El impuesto de sociedades global entra en su “momento decisivo”: podría haber acuerdo en verano

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Crisis económica mundial

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El impuesto de sociedades global puesto sobre la mesa por el presidente de EEUU, Joe Biden, se encuentra en un “momento decisivo”. Así lo considera la ministra de Finanzas de Canadá, Chrystia Freeland, que suma el apoyo de Ottawa a los que ya han expresado Berlín y París a la armonización de este gravamen.

En una entrevista a Financial Times, Freeland ha señalado que tiene “muchas esperanzas” de que se llegue a un acuerdo en la reunión del G20 de este verano, aunque por el momento Canadá sigue con sus planes en solitario de una tasa Google si no hay acuerdo general El país está “muy comprometido” con los trabajos de la OCDE sobre los llamados dos pilares: una propuesta para gravar una parte de los beneficios globales de las multinacionales en los países en los que se encuentran sus clientes, y un tipo mínimo del impuesto de sociedades.

“Es un tema muy importante para los canadienses y el Covid ha intensificado, con razón, la opinión pública en torno a él, al igual que toda la economía se ha trasladado al espacio virtual… pero soy una gran creyente en la acción multilateral y estoy muy animada por las conversaciones en torno a él”. “El gobierno de Biden y la secretaria [del Tesoro] Janet Yellen personalmente han dado pasos importantes que realmente han abierto la perspectiva de llegar a un acuerdo”.

Ottawa se une a la mayoría de los países europeos en la acogida de la iniciativa de Biden, que supondría conceder a las economías avanzadas la facultad de elevar el impuesto de sociedades de los gigantes tecnológicos estadounidenses y otras grandes multinacionales, a cambio de la introducción de un impuesto de sociedades mínimo global. El pasado martes, los ministros de Economía de Francia y Alemania dijeron que apoyarían el tipo mínimo del impuesto de sociedades del 21% que propone Washington.

La propuesta ha reavivado las negociaciones lideradas por la OCDE que se desordenaron el año pasado cuando la administración Trump se retiró de las conversaciones y amenazó a los países que implementan su propio impuesto digital con medidas de represalia. Los debates pretenden establecer un nuevo régimen fiscal para las mayores multinacionales digitales, como Google y Amazon, y abordar la cuestión de la competencia fiscal de las empresas.

No obstante, la propuesta de Biden podría encontrar todavía una fuerte resistencia por parte de algunos países europeos, ya que el mínimo global tendrá un impacto directo en Irlanda, Países Bajos, Luxemburgo, Malta o Chipre. Aunque oficialmente se han mostrado a favor de llegar a un acuerdo que permite un campo de juego nivelado, se espera que haya disputa en la letra pequeña.