El impuesto de sociedades global que propone Biden, ¿cómo funcionaría?

Yanet Yellen, presidente de la FED

Janet Yellen, secretaria del Tesoro de EEUU

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La idea ha sido puesta sobre la mesa por la secretaria del Tesoro de EEUU, Janet Yellen, y ya cuenta con el respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la ministra española de Economía, Nadia Calviño, entre otros. Pero, ¿qué significa exactamente un impuesto de sociedades global?; y sobre todo, ¿cómo funcionaría?

El movimiento de la nueva Administración Biden parece ir dirigido a evitar que las grandes multinacionales, especialmente las tecnológicas, trasladen sus beneficios a países de baja tributación independientemente de dónde realicen sus ventas, evitando el pago en sus países de origen.

Pero ¿qué significa realmente este impuesto mínimo global? No es un impuesto común para todos los países, como podría pensarse inicialmente. Si finalmente hay un acuerdo, los gobiernos de todo el mundo podrán seguir fijando el tipo impositivo del impuesto de sociedades que deseen. Sin embargo, si las empresas pagan tipos más bajos en un país concreto, sus gobiernos de origen podrán ‘completar’ sus impuestos hasta el tipo mínimo acordado, eliminando la ventaja de trasladar los beneficios a un paraíso fiscal, según recoge Reuters.

De hecho, el gobierno de Biden ha dicho que quiere negar las exenciones de los impuestos pagados a los países que no acuerdan un tipo mínimo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lleva años intentando coordinar un acuerdo global sobre la fiscalidad de las grandes multinacionales. Junto a las negociaciones para el impuesto de sociedades mínimo se encuentra también la conocida como Tasa Google, que algunos países como España ya han puesto sobre la mesa.

Frente al más espinoso tema del impuesto digital, parece más probable que se pueda alcanzar un acuerdo sobre el impuesto de sociedades global. La OCDE ya anunció el mes pasado que los gobiernos ya estaban de acuerdo, en líneas generales, aunque aún queda por acordar lo más importante: el tipo.

Los planes de Biden pasan por elevar el impuesto de sociedades en el país hasta el 28%, aunque el mínimo global que propone es algo más modesto, del 21%. Esta propuesta está muy por encima del impuesto mínimo del 12,5% que se había discutido en la OCDE, y que coincide con el tipo del impuesto de sociedades de Irlanda.

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