El Gobierno alemán prepara la nacionalización de la mayor gasista del país

El ministro de Finanzas, Olaf Scholz, sostiene una mascarilla

El canciller alemán, Olaf Scholz, en una foto de archivo

El Gobierno alemán se prepara para hacerse con el control de Uniper, el mayor importador de gas del país, para evitar un colapso del sistema energético. La compañía necesita más ayudas públicas, que podrían alcanzar los 20.000 millones de euros, según Bloomberg.

La compañía ha sufrido pérdidas millonarias por la subida de los precios del gas natural y los cortes de suministro de Rusia, lo que llevó a Berlín a intervenir con un paquete de rescate en julio que incluía una participación del 30% en su capital.

Ahora, la Administración del canciller Olaf Scholz estaría dispuesta a inyectar más capital y a aumentar su participación por encima del umbral del 50%, según la agencia estadounidense, que cita a fuentes anónimas familiarizadas con el asunto. Incluso estaría discutiendo una nacionalización completa de la empresa que es filial de la finlandesa Fortum Oyj.

Las conversaciones con el Gobierno finlandés -el propietario mayoritario de Fortum- están en curso, y Alemania ha dicho previamente que no está dispuesta a comprar la participación finlandesa.

Las acciones de Uniper se desploman esta mañana casi un 9% en la Bolsa de Fráncfort después de haberse disparado un 10,6% en los primeros compases de la negociación. Mientras, los títulos de Fortum bajan un 1,1% tras haber subido un 7,1% en las operaciones previas.

Fortum asegura en un comunicado que no ha tomado ninguna decisión “más allá de lo acordado en el paquete de estabilización de julio”, pero añadió que se están considerando “soluciones alternativas”. “El deterioro del entorno operativo y la situación financiera de Uniper tienen que ser tenidos en cuenta mientras Fortum, el Gobierno alemán y Uniper continúan sus discusiones sobre una solución a largo plazo”, ha añadido la compañía.

Alemania está decidida a garantizar la supervivencia de Uniper en los próximos meses, en los que la crisis energética podría agravarse con la caída de las temperaturas de cara al invierno. Los recortes en el suministro ruso han obligado a la empresa a comprar gas en el caro mercado al contado para cumplir los contratos, lo que la ha llevado al borde de la insolvencia.

MÁS RESCATES

Los futuros del gas son aproximadamente tres veces más altos de lo que eran hace un año, una subida motivada por las represalias de Rusia ante las sanciones por su invasión de Ucrania. Este fuerte aumento de precios está haciendo tambalearse a algunas empresas energéticas.

VNG, filial de la compañía eléctrica alemana EnBW y otro de los principales importadores de gas, presentó la semana pasada una solicitud de ayuda gubernamental.

El consejero delegado de Uniper, Klaus-Dieter Maubach, advirtió la semana pasada en una entrevista con Bloomberg que las pérdidas para sustituir los flujos de gas ruso que faltan podrían alcanzar los 7.000 millones de euros este mes, lo que obligaría al gobierno a intervenir de nuevo.

El paquete de estabilización con el gobierno incluye un respaldo de 7.000 millones de euros para asegurar a la compañía hasta el cuarto trimestre, pero no será suficiente. Además, el paquete de ayuda ofrecido por el Gobierno en julio aún debe ser firmado y aprobado posteriormente por la Unión Europea.

El acuerdo incluía títulos obligatoriamente convertibles por valor de 7.700 millones de euros, así como una línea de crédito de 9.000 millones de euros del banco estatal de desarrollo KfW, que Uniper pretende aumentar a 13.000 millones de euros.