Reducir la brecha de género en el mercado laboral incrementaría el PIB español en un 1,9%

Feminismo mujer
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Si España redujese en un 25% la brecha de género existente en la tasa de actividad para 2025, la economía española ganaría 30.000 millones de euros, lo que supondría un incremento del 1,9% del PIB. Esta es una de las conclusiones del informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre ‘Tendencias del empleo femenino en 2017’, donde estima que la tasa de actividad de las mujeres en España alcance el 52,1% este año, frente al 64,2% masculino, es decir, una diferencia de 12,1 puntos porcentuales, significativamente por debajo del promedio mundial (26,7 puntos porcentuales).

La reducción de la brecha supondría un incremento de tres puntos porcentuales en la tasa de actividad femenina, lo que a su vez significaría que 500.000 mujeres entrarían en la mano de obra, con el consiguiente impulso del PIB.

Para mejorar la tasa de actividad de las mujeres, la OIT insta a aplicar un enfoque que abarque todas las dimensiones: impulsar políticas que mejoren el equilibro entre el trabajo y la vida familiar, que prevengan y eliminen la discriminación de género y creen y protejan empleos de calidad en el sector del cuidado de terceros.

La brecha laboral en el mundo

Las brechas de género constituyen “uno de los mayores desafíos que afronta la comunidad mundial en el mercado de trabajo”, según la OIT. Y esto es así porque las mujeres tienen considerablemente menos posibilidades que los hombres de participar en el mercado de trabajo (es decir, de tener un empleo o de estar buscando un trabajo) como demuestra el hecho de que en 2017 la tasa de actividad de las mujeres (poco más del 49%) es casi 27 puntos porcentuales inferior a la de los hombres, y no se espera que aumente en 2018.

La organización hace notar además que en aquellos países donde se ha reducido la brecha lo que ha pasado es que la tasa de actividad de los hombres ha registrado caídas más marcadas que las de las mujeres.

Este año, las mujeres de los países emergentes padecen la mayor brecha respecto de las tasas de actividad (casi 31 puntos porcentuales), seguidas de las mujeres de los países desarrollados (poco más de 16 puntos porcentuales) y de las de los países en desarrollo (12 puntos porcentuales). En lo que respecta a las regiones, los Estados Árabes, África del Norte y Asia Meridional registran las mayores brechas (más de 50 puntos porcentuales) y las menores tasas de actividad de las mujeres (menos del 30%, comparado con un promedio mundial del 49%).

El informe señala que, con vistas a 2021, se espera que la brecha se reduzca únicamente en seis de las once subregiones con información disponible y que aumente o se mantenga estable en el resto de las subregiones.

Desempleo

En cuanto al desempleo, la tasa mundial entre las mujeres se sitúa en el 6,2%, lo que supone una brecha de 0,7 puntos porcentuales respecto del desempleo entre los hombres (5,5%). La OIT espera que en 2018 ambas tasas de desempleo se mantengan relativamente estables, lo cual implica que la brecha persistirá en su nivel actual.