«No en nuestro nombre»: el antibelicismo toma la calle para rechazar el legado de «Bush-Blair-Aznar»

Alberto San Juan presentando la manifestación contra la guerra - Foto: Jaime Pozas

Una treintena de capitales acogen la protesta invocada por políticos, personalidades de la cultura y el activismo contra la intervención militar en Siria como respuesta al terrorismo yihadista. La historia se repite, pero a veces el bucle es demasiado corto. Con inevitables reminiscencias del ‘No a la Guerra’ de 2003, numerosas personalidades de la política, la cultura y el activismo y más de un centenar de plataformas y formaciones políticas llaman hoy a salir a la calle en todas las capitales para rechazar “la política exterior belicista iniciada por el Bush-Blair-Aznar”.

Los atentados yihadistas perpetrados en plena ciudad de París han colocado a Europa ante una dramática disyuntiva: la UE se debate entre reivindicar el derecho a la autodefensa o entonar el ‘mea culpa’ y recurrir a alternativas como el control de la venta de armas o la exigencia a países árabes de frenar la financiación del autoproclamado Estado Islámico.

La segunda opción es la reivindicada por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, Ada Colau, regidora de Barcelona, José María González ‘Kichi’ o Xulio Ferreiro, alcaldes de Cádiz y Coruña, respectivamente. A ellos se unen partidos como Podemos e Izquierda Unida, así como la presidenta de la Asociación 11-M, Pilar Manjón, y representantes del cine y la música como Juan Diego Botto, Alberto San Juan, Nacho Vegas o Enrique Bunbury, entre muchos otros. Escritores, juristas y periodistas estarán también en estas manifestaciones.

Bajo el lema “No en mi nombre”, las concentraciones convocadas en la mayoría de las capitales españolas a las 12 horas de este sábado pretenden escenificar su rechazo al “falso mercadeo entre derechos y seguridad”: “El fanatismo terrorista del Daesh (ISIS) es funcional y retroalimenta al fanatismo racista europeo, mientras nuestros Gobiernos practican recortes de derechos sociales y libertades fundamentales, xenofobia institucional y bombardeos indiscriminados, que se han demostrado ineficaces”, sostiene el manifiesto firmado por más de 30.000 personas, que rechaza una intervención militar en Siria. Una posición que no comparte el Gobierno que, en palabras del ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, ha tachado este tema de “oportunismo político mezquino”.

Una plataforma para decir ‘no’ a la guerra gestada, sin embargo, al calor de un pacto antiterrorista que lleva la firma de PP, PSOE, Ciudadanos, UPyD, Partido Aragonés, Coalición Canarias, Unió, UPN y Foro Asturias; formaciones que se muestran, en mayor o menor medida, dispuestos a atender la petición de Francia y el resto de Europa de ‘arrimar el hombro’ en los bombardeos a bastiones del Daesh en Siria, e incluso llevar tropas al terreno.

Por el contrario, los que rechazan la dinámica que sobrevino tras la invasión de Irak, entienden que “si al dolor por las víctimas inocentes se responde provocando más dolor a otras también inocentes, la espiral será imparable”. La convocatoria quiere recordar que “aquí, en París, en Iraq o en Siria, son los pueblos los que ponen las muertes mientras unos y otros trafican con influencias, armas e intereses geoestratégicos”.

“El odio fanático de unos no puede esgrimirse como justificación para nuevos odios. Nos negamos a ser rehenes del odio, el terror y la intolerancia, eso sería claudicar ante el terrorismo”, clama el manifiesto de los que hoy recorrerán las calles para rechazar “drásticamente cualquier respuesta al odio que implique más odio, más intolerancia, más muertes de inocentes y menos derechos y libertades”.