Madrid despide miles de sanitarios contratados por el covid con las listas de espera desbordadas

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una imagen de archivo. (Foto: Comunidad de Madrid)

Marzo llega a su fin y con él los contratos Covid de miles de sanitarios en la Comunidad de Madrid. A partir de ahora la Sanidad de la región no contará con estos profesionales en sus plantillas. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha decidido mandar a la calle al 60% de los 11.000 que se contrataron durante los peores meses de la pandemia. El Ejecutivo del PP mantendrá a unos 4.000, una cifra insuficiente, según han denunciado en las últimas semanas los sindicatos, que han convocado varias protestas en la calle para escenificar su oposición. Y es que, la comunidad pierde a estos profesionales con las listas de espera desbordadas.

El sistema sanitario madrileño dirá adiós este jueves a aquellos profesionales sanitarios que lo dieron todo para hacer frente al Covid-19. El Gobierno autonómico cree que ya no son necesarios y los despide. Prescinde de ellos. Un duro golpe, afirman las organizaciones sindicales, que complica la atención sanitaria. A menos médicos, más problemas para atender.

La falta de personal en la Comunidad de Madrid ya era una realidad antes de la pandemia, pero ahora, con el despido de estos profesionales, la situación irá a peor, vaticinan. Algo que se ha puesto ya de manifiesto en los servicios de urgencias de varios hospitales de la región. En ellos no hay plantilla suficiente.

Tal y como llevan denunciando los sindicatos desde hace meses, incluso años, la precariedad se ha convertido en una de las señas de identidad del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). Así, muchos sanitarios no dudan en irse a otras comunidades o al extranjero ante las malas condiciones laborales existentes. No se quedan y optan por ofertas mucho mejores fuera. Esto se traduce en un claro déficit de profesionales. Esta merma en las plantillas de hospitales y centros de salud se verá acrecentada ahora con la pérdida de los contratos Covid.

Ante esto, este jueves se sucederán varias protestas en la región. Amyts ha convocado junto a la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) una concentración al mediodía “en defensa” de la Atención Primaria frente a la Consejería de Sanidad de Madrid. Allí culparán al Gobierno de Ayuso “del abandono de los centros de salud y del despido de miles de contratos Covid este 1 de abril”.

También estas organizaciones sindicales denunciarán que “el déficit de médicos de Familia y de pediatras sigue y sigue” y que el Plan de Atención Primaria de Madrid “es insuficiente”, entre otras cosas.

Por su parte, CCOO ha convocado una concentración a las 12 horas en la puerta principal del Hospital Ramón y Cajal de Madrid para alzar también la voz sobre la situación sanitaria. En su opinión, el Ejecutivo regional “lleva a cabo una política nefasta e intencionadamente privatizadora al frente de la sanidad pública madrileña”. Según defiende, lo primero que debería de hacer sería “mantener al 100% de los y las profesionales que fueron contratados” de refuerzo durante la pandemia para, por ejemplo, reducir las listas de espera.

La lista de espera sube y sube

Y es que, cada vez es mayor el número de personas que se unen a las listas de espera de la sanidad madrileña. De acuerdo con los últimos datos publicados por el Gobierno de Ayuso, los de febrero, hay 553.601 pacientes esperando para ser vistos por primera vez en la consulta especialista. El mes anterior, en enero, la cifra era de 523.763. Es decir, casi 30.000 más.

Por su parte, 170.112 integran la lista de espera diagnóstica (163.472 en enero) y 90.586 son los que esperaban una intervención quirúrgica en febrero (90.813 el mes anterior).

Para CCOO “la única forma de abrir los quirófanos por las tardes e incluso los fines de semana, de realizar pruebas diagnósticas durante todos los días de la semana y en todos los hospitales con dotación instrumental para ello, de abrir camas de hospitalización o garantizar consultas en centros de salud y centros de especialidades, es contratar más personal que pueda asumir esa carga asistencial y no despedirles”.

En el citado Hospital Universitario Ramón y Cajal, destaca el sindicato, “de los 722 contratados por refuerzo se despedirá a 546 profesionales”. Esto supone, señala Luis Mancera, portavoz de CCOO en el centro, que “no podrá afrontar el aumento generalizado de listas de espera tanto quirúrgicas como diagnosticas que la pandemia nos está dejando”.

Según MATS, Movimiento Asambleario de Trabajadoras/es de Sanidad, “ningún ciudadano sensato de esta comunidad se podría cuestionar actualmente, no sólo la necesidad de mantener estos puestos, si no la de crear más”. “De lo contrario”, sostiene, “el deterioro de la calidad asistencial y las desigualdades en atención sanitaria seguirán creciendo”.

Sin embargo, lamenta, “para este Gobierno todo es negocio y esto también incluye a los y las trabajadoras de la Sanidad madrileña, que durante toda la pandemia del Covid-19 han sido utilizados como ‘cobayas’, para poner en práctica unas políticas de Recursos Humanos donde la precariedad y la ausencia de derechos laborales han estado más presentes que nunca”.  MATS denuncia que muchos de estos profesionales han estado trabajando “sin estar de alta en la Seguridad Social o sin contrato firmado tras 20 días, y se les ha llegado a hacer firmar una ‘clausula’ por la que su contrato se podía rescindir en cualquier momento”. Para esta organización la lucha contra los despidos “debe continuar”.