Los préstamos para pagar las pensiones superan ya el rescate de Bankia

Jubilada pensionista persona mayor
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El Tesoro Público ha avanzado este lunes que prestará 15.000 millones de euros a la Seguridad Social para el pago de las pensiones de 2018. Es casi un 50% más de lo que el Gobierno pidió en 2017 para el mismo fin, cuando los Presupuestos Generales del Estado incluían un préstamo de 10.192 millones de euros para reequilibrar la Seguridad Social a cargo del Tesoro.

Es la segunda vez que se recurre a esta fórmula para tapar el déficit de las pensiones y ya se ha alcanzado una cifra equivalente al rescate de Bankia. Salvar la entidad costó casi 25.000 millones de euros, al sumar otros 1.100 millones por la fusión en 2017 de Bankia y BMN a los 23.465 millones que se fueron en 2012 a la nacionalización del Banco Financiero y de Ahorros (BFA), matriz de Bankia.

El préstamo para pagar las pensiones es, según Emma Navarro, secretaria de Estado del Tesoro Público, “prudente”. La cantidad exacta se fijará en los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aclaraba el pasado mes de abril, al conocerse la decisión de recurrir a la deuda para equilibrar el sistema de cotizaciones y pensiones, que se seguiría haciendo uso del Fondo de Reserva, pero que no se dejaría ‘a cero’.

El Gobierno alega que la hucha de las pensiones tampoco se vaciará en 2018 gracias a este préstamo, aunque el Fondo permanece desde hace meses en mínimos históricos. Para la paga extra del pasado diciembre el Gobierno extrajo otros 3.586 millones de euros y la hucha quedó levemente por encima de los 8.000 millones.

La pretensión del Ejecutivo de Mariano Rajoy es que este fondo de inversión creado en el 2000 para garantizar el sistema de pensiones no baje de su reserva actual. Pero en 2011 acumulaba más de 66.800 euros y desde que gobierna Rajoy se han sacado de esta hucha más de 74.000 millones de euros.

«Más sostenibilidad»

Las señales sobre la descompensación del sistema de pensiones son cada vez más evidentes. Hace solo unos días la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, presumía del balance de 2017 para el equilibrio entre cotizantes y pensionistas. Su equipo celebraba que se incorporaron seis afiliados a la Seguridad Social por cada nuevo pensionista. “Son datos que mueven a la confianza porque son la garantía de futuro del Sistema de la Seguridad Social”, añadía el secretario de Estado de Empleo, Tomás Burgos.

Sin embargo, los mismos datos muestran que el equilibrio global entre cotizantes y personas que reciben una pensión se encuentra en su peor equilibrio desde 1999, con un factor de 2,23 según los números que el equipo de Báñez no quiso destacar en su celebración «del mejor año para el empleo de la serie histórica homogénea», en palabras de la ministra.