La curva de tipos de EEUU vuelve a invertirse a la espera de las actas de la Fed

Jerome Powell, gobernador de la Reserva Federal

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal

La curva de tipos de EEUU se ha vuelto a invertir este lunes después de que la rentabilidad de la deuda a dos años del Tesoro se haya situado por encima de la del bono a diez años.

El mercado suele interpretar la inversión de la curva de tipos como una señal de malestar sobre las perspectivas de crecimiento a largo plazo de la economía. De hecho, ha precedido a todas las recesiones de EEUU en los últimos 50 años en un plazo de los dos años siguientes.

El rendimiento del bono del Tesoro a dos años subía a primera hora del lunes hasta el 2,4384%, mientras que el bono del Tesoro a diez años se situaba en el 2,386%. El rendimiento del bono a cinco años se situaba en el 2,5553% y el del bono a 30 años en el 2,4499%. En los mercados de renta fija, las rentabilidades se mueven de manera inversa al precio.

Los rendimientos a dos y diez años, que forman la parte principal de la curva de rendimiento observada por los operadores, se invirtieron el jueves por primera vez desde 2019 y lo volvieron a hacer el viernes, tras la publicación de los datos de empleo, muy vigilados. Pero este lunes el diferencial entre las rentabilidades  era más acusado.

La inversión de los rendimientos del Tesoro ha ocurrido históricamente antes de las recesiones, aunque los economistas han señalado que no es una garantía de una recesión económica.

Los inversores se centrarán esta semana en las actas de la última reunión de la Fed, que se publicarán el miércoles. Los analistas de ING apuntan en una nota que esperan que la institución que preside Jerome Powell suba tipos en 50 puntos básicos en las reuniones de mayo, junio y julio.

“Esto debería seguir empujando los rendimientos al alza en todos los ámbitos, pero también invertir la curva aún más”, avisan.