Blesa se niega a devolver el dinero de su tarjeta opaca de Caja Madrid

Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid
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Blesa afirmó que el sistema de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid para gastos personales ya funcionaba cuando accedió a la presidencia de la entidad. Miguel Blesa tiene hasta el miércoles para reunir los 16 millones de euros de fianza civil que le ha impuesto el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu por el caso de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid. Las explicaciones que dio el expresidente de la entidad, que llegó a declararse “sorprendido” por que estas tarjetas fueran irregulares, no parecieron suficientes para convencer al magistrado, teniendo en cuenta además que Blesa es inspector de Hacienda por oposición.

De hecho, fue en las oposiciones en las que logró esa plaza en las que, según se comenta en determinados círculos, Blesa conoció al que fue uno de sus principales valedores, el expresidente de Gobierno José María Aznar.

Blesa afirmó durante el interrogatorio que el sistema de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid para gastos personales ya funcionaba cuando accedió a la presidencia de la entidad, en 1994 y en ningún momento preguntó por las implicaciones fiscales que podría tener. En ese sentido, habría llegado a apuntar una fecha para la instauración: una reunión del consejo de administración celebrada el 24 de mayo de 1988, cuando la entidad estaba presidida por Jaime Terceiro.

El expresidente de Caja Madrid insistió que “jamás entregó ninguna tarjeta” y que él se limitaba a “dar el visto bueno, pero no decidía”. Además se mostró “sorprendido” y defendió que no tenía que rendir cuentas. “No había nada opaco, todo es visible a quien lo analiza”, destacó.

Blesa explicó asimismo que no tiene intención de devolver el dinero gastado (436.700 euros) ya que entendía que se trataba de un “complemento retributivo”. Eso sí, aclaró que ya ha regularizado con Hacienda esos emolumentos “al darse cuenta de que no había tributado por ellos”. Y es que, según defendió “en ningún momento fue consciente” de que no se respondiera ante el fisco por los gastos de esas tarjetas.

De todos modos, quiso quitar hierro a las tarjetas al señalar que “apenas era un 2% de su sueldo y no se trataba de una cantidad significativa”. Blesa llegó a tener un salario anual de 3,5 millones en Caja Madrid.