“Después de Reyes será todavía peor”: el aviso de los sanitarios ante la presión en los hospitales

Hospital La Paz de Madrid.

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

La presión asistencial ante la sexta ola del Covid-19 parece lejos de frenarse. En plena escalada diaria de contagios algunos hospitales están a un paso del colapso en Madrid. Sus urgencias empiezan a verse saturadas ante el ingente número de ingresos. Y eso está provocando otros problemas, como retrasos en cirugías y pruebas. Una situación que puede prolongarse aún más. Tal y como avisan los sanitarios, el pico de positivos no se ha alcanzado por lo que “después de Reyes será todavía peor”.

Este jueves, día de los Reyes Magos, concluye el tradicional parón navideño, aunque habrá que esperar hasta el lunes, con el regreso a las aulas, para que la actividad vuelva a la total normalidad. Sin embargo, vaticinan profesionales de la Sanidad, esto no se traducirá en una tregua a la presión asistencial. “Todavía nos quedarán semanas de sufrimiento”, alerta Daniel Bernabeu, radiólogo en el hospital La Paz de Madrid y representante del sindicato médico Amyts.

En declaraciones a EL BOLETIN, destaca que “el pico hospitalario va por detrás una o dos semanas que el de test”. Esto supone que “el día que digan que hemos llegado al pico, en los hospitales dos semanas después tendremos el pandemónium”. La presión irá a más.

Algo de lo que también alertan desde la sección sindical de Satse en este hospital madrileño. “Después de Reyes será peor todavía”, dicen. La enfermería espera un repunte de casos y cree que “la presión asistencial va a aumentar”. “Será a la vuelta de Reyes, la semana que viene, cuando esto estará peor”, sostienen desde este sindicato, que opina que “no se pueden relajar las medidas”.

Problemas en las urgencias de La Paz

A la espera de esto, las urgencias ya están notando un aumento de pacientes. Así sucede en La Paz de Madrid. Según señalan ambas organizaciones sindicales, en las últimas semanas se han visto colapsadas. “Es un problema de saturación”, apunta Bernabeu, que señala que muchas de las personas que acuden a ellas son mayores y necesitan ser ingresadas, ante lo que están teniendo que habilitar camas, incluso plantas.

“La llegada de pacientes a urgencias con criterios de ingresos es más rápida que la posibilidad que tenemos de reacomodarlos”, asegura. “Esto está obligando a disminuir a testimonial las cirugías programadas para poder reubicar todo esto”, incide. A esto hay que sumar, continúa, la falta de personal. En su opinión, todo se resume en “un problema de gestión generado por cómo se está manejando a nivel de la Comunidad de Madrid este problema”.

Según Satse, “las urgencias se colapsan porque no hay camas de hospitalización para pacientes Covid, entonces están transformando espacios que antes albergaban a pacientes que no eran Covid en unidades Covid”. Asimismo, y para paliar “un poco” la situación, se derivan algunos pacientes al Hospital Isabel Zendal y al Carlos III.

La saturación en las urgencias ha llegado a tal punto, informan desde la sección de CCOO del hospital, que el número de pacientes superaba por mucho a su capacidad. Así, algunos han tenido que estar en sillones o hacinados en el pasillo. Todos esperando a una cama libre.

Agotamiento, estrés…

El aumento en los contagios está derivando, de nuevo, en un “estrés” en los profesionales sanitarios. “La gente de urgencias está agotada”, remarca Daniel Bernabeu, que asegura que esto se repite en la práctica totalidad del resto de hospitales de la Comunidad de Madrid. Por ello, reitera la necesidad de dedicar más recursos, tanto económicos como humanos, al sistema público.

Esta visión es compartida por Satse. “La gente está cansada, hay mucha carga de trabajo y ahora han aumentado las bajas por Covid, que no se pueden cubrir, y se solventan entre el personal que está actualmente trabajando”, aseguran desde el sindicato. Según defienden, hay que renovar a los sanitarios contratados como refuerzo por la pandemia hasta el 31 de diciembre, y no hasta marzo, como ha anunciado la Comunidad.