¿Cómo detectar a tiempo el acoso escolar o el ciberacoso?

Ciberacoso

Ciberacoso

El acoso escolar o ciberacoso es un tema muy serio y que todavía existe hoy en día. Es muy importante detectarlo y prevenirlo a tiempo. Con la llegada de Internet, el acoso escolar no ha desaparecido, ni mucho menos, sino que ha evolucionado hacia las redes.

Para detectar a tiempo el acoso escolar, es necesario tener una buena base de información y preparación. El acoso escolar y el ciberacoso han aumentado en las aulas y los docentes necesitan estar formados para prevenirlos. Este Máster en acoso escolar y mediación es una muy buena opción que hemos visto.

Este es el primer máster oficial dedicado exclusivamente al acoso escolar y a la mediación como herramienta de resolución de la violencia en el ámbito educativo. Empieza en febrero de este año en la Universidad Internacional de Valencia, con apertura de expediente gratuito y descuento del treinta por ciento. Es interesante echarle un vistazo a su página web.

En términos generales, el acoso escolar se puede detectar con unas señales características que muestra la víctima y que son comunes cuando una persona está sufriendo acoso.

La primera señal es que el niño o niña no quiere ir al colegio por las mañanas. Si le cuesta levantarse de la cama, da constantemente excusas como fiebre o algún dolor para no ir o no muestra motivación, puede ser una señal de que en colegio lo está pasando mal.

La segunda de ellas es la pérdida o cambio de amigos. Si de repente deja de recibir invitaciones para ir a cumpleaños o ya no te habla de sus amigos de siempre, es un indicio importante para estar atentos ante esta situación.

Que el niño tenga problemas para dormir es otro indicio, que además está relacionado con la primera señal. Le cuesta levantarse de la cama porque no ha dormido nada en toda la noche y porque no quiere ir al colegio. Si esto ocurre frecuentemente, es un claro indicativo de que por la noche está pensando demasiado y dando vueltas a la situación.

Otra señal que se puede apreciar es la actitud física y mental de la víctima. Sus gestos corporales adoptan una posición de derrota y tiene una baja autoestima. También se debe estar atento a su ropa, si está dañada o agujereada y si ocurre de manera frecuente.

Subir fotos sin permiso, difundir odio hacia una persona en las redes sociales, amenazar desde un ordenador, es ciberacoso. Los niños o adolescentes prefieren no comentar nada al respecto, ya que tienen miedo de que sus padres les quiten su teléfono móvil o su tablet.  Los padres o tutores deben ejercer un papel importante en el ciberacoso y deben conocer cómo funciona Internet y las redes sociales para saber qué le está pasando a la víctima y que tenga la suficiente confianza para hablarlo.

Es muy importante la propia educación en el colegio. Cuando un niño sufre acoso se debe actuar rápidamente, y si el resto de niños denuncian al maltratador, el acoso desaparece. Esto es algo que está cambiando pero que todavía se debe mejorar, educando a los niños y formando a los adultos.