Crisis de Ucrania

Borrell acusa a Rusia de crear la mayor amenaza para la paz europea desde la Segunda Guerra Mundial

"Rusia creó en Ucrania la mayor amenaza para la paz y la estabilidad de Europa desde la II Guerra Mundial".

Josep Borrell ante la prensa en Bruselas

Josep Borrell ante la prensa en Bruselas

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, acusó este lunes a Rusia de crear la mayor amenaza para la seguridad europea desde la Segunda Guerra Mundial.

«Rusia creó en Ucrania la mayor amenaza para la paz y la estabilidad de Europa desde la II Guerra Mundial», dijo Borrell tras la reunión de los ministros de Exteriores de los países de la Unión Europea.

El alto funcionario europeo condenó «la acumulación militar rusa cerca de las fronteras con Ucrania, que ha incrementado las violaciones del alto el fuego y la violencia en el este del país».

«También condenamos los episodios de manipulación de la información que claramente tienen como objetivo crear un pretexto para una escalada militar contra Ucrania», resaltó Borrell.

Asimismo, el jefe diplomático amenazó a Bielorrusia con consecuencias si participa en un ataque a Ucrania o este se produce desde su territorio.

«Cualquier nueva agresión contra Ucrania tendrá una respuesta firme de la UE. Quiero agregar que esto también se aplica a Bielorrusia», subrayó Borrell.

El diplomático aseguró que la UE está lista «para responder con un frente firme y unido» contra Rusia si decide reconocer las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk.

Según Borrell, ya está preparado un paquete de sanciones con «una serie de componentes que se pueden aplicar dependiendo del nivel de agresión».

«Si hay una anexión, habrá sanciones, si hay un reconocimiento, entonces propondré sanciones y los ministros tomarán una decisión», recalcó.

El Consejo de ministro de Exteriores de la UE, recordó, es el que decide adoptar determinadas sanciones «por unanimidad a propuesta del alto representante de la UE».

El alto diplomático europeo también destacó que la UE aumentará su apoyo a Ucrania y enviará un grupo de expertos para ayudar a «contrarrestar los ciberataques y la desinformación».

«Quiero enfatizar que nuestras embajadas y misiones diplomáticas en Kiev permanecen abiertas, funcionan en su totalidad, con la excepción de un Estado. Esto incluye la representación de la Unión Europea», enfatizó.

El conflicto armado en el este de Ucrania entró en una fase de escalada en la segunda quincena de febrero cuando los militares ucranianos denunciaron un drástico aumento de las infracciones del armisticio por parte de las milicias de Donbás.

A su vez, las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, acusaron a Kiev de bombardear su territorio con armas pesadas, en violación de los Acuerdos de Minsk y las medidas adicionales pactadas para reforzar el alto el fuego, que apunta a los preparativos para una solución militar del conflicto.

En este contexto, los líderes de Donetsk y de Lugansk anunciaron la evacuación de niños, mujeres y ancianos ante una posible ofensiva del Ejército ucraniano y decretaron la movilización general.

Desde abril de 2014 Ucrania lleva a cabo una operación contra las milicias en Donbás, donde se proclamaron las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, en respuesta al violento cambio de gobierno ocurrido en febrero del mismo año.

Los Acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política al conflicto, pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia.

Las hostilidades han dejado hasta la fecha más de 14.000 muertos, según las estimaciones de la ONU.

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