“Yo no he corrompido a nadie. Ya eran corruptos”

Álvaro Pérez, el bigotes
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Álvaro Pérez, más conocido como ‘El Bigotes’, se ha levantado hoy a las 5 de la mañana y se ha despedido, durante unas horas, de su celda en madrileña prisión de Valdemoro. Hoy tenía una cita con el Congreso. La última vez que estuvo en la Cámara iba a recoger a Mariano Rajoy para acompañarle a que se cambiara de gafas, ya que el ahora presidente del Gobierno tenían unas de pasta y ya estaban “muy amarillentas”. Así lo ha desvelado el propio ‘Bigotes’ en cuya tez no había hoy ni rastro de pelo.

Afeitado, con el pelo peinado hacia atrás y con una camisa blanca remangada el que fuera responsable de Orange Market ha comparecido en la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del PP, donde se ha desahogado. Pérez ha encendido el ventilador y ha disparado, entre otros, contra el empresario Ignacio López del Hierro, marido de la ministra María Dolores de Cospedal, y contra Ángel Piñeiro, “amigo de Rajoy”.

“Figuran como atizantes, vienen aquí a soltar el mondongo y no vienen aquí a declarar”, ha destacado el ‘hombre fuerte’ de Francisco Correa en Valencia, que ha asegurado que “no los he visto en un banquillo”. “A lo mejor es que tienen algún tipo de privilegio”, ha dicho en su comparecencia. Y es que, a él le gustaría “que vinieran mañana como vengo yo hoy”.

Pero el ‘show’ no acababa aquí. Todo lo contrario. No hacía más que empezar. ‘El Bigotes’ ha defendido que él “nunca” dijo al Partido Popular “cómo me tenía que pagar, es el PP quien me dice cómo me paga si quiero cobrar”. “Nunca le hemos dicho a nadie cómo me tenía que pagar”, sino que eran “ellos los que te decían ‘te vamos a pagar así’. Y si quieres bien, si no, pues nada”.

Respecto a esto, Álvaro Pérez ha asegurado que los empresarios que han reconocido haber financiado de manera ilegal al Partido Popular valenciano que “pagaban con alegría y felicidad”. “¿Ha visto llorar a alguno en el juicio, donde han venido, han pactado con la Fiscalía y se han ido a su casa?”, ha preguntado a los diputados.

Los dardos se han sucedido a lo largo de toda su comparecencia. Además de remarcar que las empresas de Correa trabajaron “con todo el PP”, ‘El Bigotes’ ha enviado un mensaje a los portavoces del partido que “insultan con mucha facilidad”. “Los jóvenes que no tienen ni la más remota idea de lo que pasaba antes de que ellos aterrizaran. Les resulta muy fácil insultar”, ha criticado Álvaro Pérez, que ha lamentado que en el hemiciclo siga viendo “a los mismos”.

Uno de los momentos más curiosos de esta comisión se ha producido cuando Joan Tardà, de ERC, le ha preguntado lo que piensa en la soledad de la celda. Algo ante lo que ha respondido que “el señor Junqueras reza, yo entreno”. Dicho esto, ha manifestado que “ni él, ni yo deberíamos estar en la cárcel. No se lo deseo a mi peor enemigo. Es tremendamente doloroso”.

Y es que, Pérez se limitó todos esos años a hacer su trabajo. “Pasé por un lado equivocado, me metí a trabajar en una empresa. Mi trabajo lo he hecho muy bien, pero yo no he corrompido a nadie. Ya eran corruptos”, ha sostenido.

El nombre de Francisco Camps ha salido en varias ocasiones en esta comisión. Y él lo tiene claro. El expresidente de la Generalitat valenciana es “uno de los políticos más honrados que he conocido. “Nunca he dicho que Camps haya metido la mano en la caja, jamás”. En cuanto al presidente del Gobierno, “no se puede demonizar al señor Rajoy porque haya habido una serie de personajes que hayan hecho perrerías”, ha sostenido ‘El Bigotes’, ya que “cada uno tendrá la responsabilidad que tenga que tener”, pero quiere pensar “que había algunos que no lo sabían”.

Asimismo ha asegurado que “no podemos estar 20 años atizando al PP por algo que pasó hace 10, 12, 14 o 15 años”. En su opinión, lo que se debería hacer es “castigar a los que en aquella época hicieron lo que hicieron. Habría que fulminarlos”.

Álvaro Pérez tiene este martes otra cita. Puede que igual o más importante que su comparecencia en la Cámara baja: un vis a vis con sus hijos.