Un paseo por Argel (II)

El trayecto en avión desde Madrid a Argel sólo dura una hora y veinte minutos.

Argel

Argel

Una vez que estás en Argel y si tu estancia te lo permite, no puedes perderte una visita a Notre Dame d’Afrique. Esta basílica menor, de 54 metros de longitud y 48 metros de altura en la parte superior de su cúpula, fue construida entre los años 1858 y 1872 siguiendo el estilo bizantino en cuanto a la arquitectura e hispano-morisco en cuanto a la rica decoración interior. En ella se celebran misas todos los días y en varias lenguas y su gestión está a cargo de la Sociedad de Misioneros de África (llamados Padres Blancos y Hermanas Blancas) que, con una exquisita dedicación e incansable devoción cuidan de este sagrado lugar y de quienes por allí se acercan.

Con una invocación que rodea el ábside que reza. “Nuestra Señora de África, ruega por nosotros y por los musulmanes”, esta basílica es muy visitada, no sólo por la comunidad cristiana, sino también, como santuario dedicado a María, siendo esta, de nombre musulmán Lalla Maryamu, también venerada por la comunidad musulmana, por lo que también lo consideran su Templo. De hecho, en el Sagrado Corán, en la sura 3, versículo 42 podemos leer: “los ángeles dijeron: Oh, María, Allah te ha elegido y purificado, y Él te ha elegido entre todas las mujeres del mundo”.

Pero en esta basílica no sólo se realizan misas, tiene también una interesante y amplia programación cultural en la que, en colaboración con diferentes embajadas, asociaciones e institutos tienen cabida las exposiciones (objetos litúrgicos e históricos, pinturas, fotografía), las proyecciones de documentales, los conciertos, actividades medioambientales (fuera de su recinto).

Realmente, el trabajo que desarrollan los Padres Blancos y Hermanas Blancas en Argelia es digno de mención y alabanza y su compromiso con la comunidad argelina es tan grande que muchos, en la década de los 90 llegaron a dar su vida por defender sus ideales de ayuda a los más necesitados, frente a la violencia intransigente.

Basílica de Nuestra Señora de África

El viajero tuvo la ocasión de hablar con el rector actual de esta basílica, el Padre Cantal; un español (y “granaíno”, para más señas) que lleva desde 2002 ejerciendo su labor de ayuda y de enseñanza en Argelia y tendiendo puentes de entendimiento, confianza y amistad entre las diferentes confesiones. Al viajero le pareció magnífica la labor que desarrolla este Padre, que es “buena gente”, en tierras argelinas y supo que en la actualidad siguen teniendo proyectos a llevar a cabo y necesidades a cumplir, por lo que, aprovechando este artículo, si quien lo esté leyendo siente que puede colaborar económicamente (aunque sea un poquito), con esta misión en Argelia, la mejor forma de hacerlo es ponerse en contacto directamente con la Sociedad de Misioneros de África, cuyo teléfono de la sede de Madrid es el +34915740400 y su página web es www.misionerosafrica.com. Y si llamas desde Argelia, el teléfono de la basílica es el +213 23154019 y el mail [email protected]. Y desde ambos sitios y con toda amabilidad, le proporcionarán más información acerca de los proyectos en curso y las posibilidades de colaboración y asistencia a los mismos.

Una mención especial debe hacerse a una entidad que colabora con esta basílica de Notre Dame d’Afrique y es nuestro querido y admirado Instituto Cervantes que, como mejor y más eficaz representante de la cultura española en el mundo y como parte de su formidable labor de difusión de nuestra lengua y cultura en Argelia (como prueba, la empresa con la que el viajero trabajó hace años, en Argelia, colaboró en algunas actividades con este Instituto, en Orán), no sólo ha hecho posible la celebración de conciertos de diferentes tipos de música (guitarra clásica, habaneras, etc.) y otros eventos culturales sino también la edición de un díptico explicativo de esta basílica menor.

Ah! Y no nos olvidemos de la Capilla de San José, abierta al culto el 20 de septiembre de 1858 y que está detrás de esta basílica menor y en donde los primeros viernes de mes se concentra la gente para meditar, orar, etc. Y podríamos decir que fue el germen del culto mariano en Argelia que posteriormente hizo posible la construcción de la basílica de Nuestra Señora de África.

La verdad es que merece la pena acercarse a visitar esta basílica (y también la Capilla) no sólo para admirar su construcción y su interior, sino porque este centro de encuentro, reflexión, paz y recogimiento está situado en la parte norte de Argel, en un acantilado con vistas espectaculares a la bahía de Argel. Y si tienes la suerte de poder asistir a algún evento de los que tienen lugar, pues mucho mejor; será un extra en tu visita.

Una de las muchas manifestaciones culturales de las que cualquier visitante puede disfrutar en la capital son los museos. Al viajero le habían hablado del Museo del Bardo y del valor de sus piezas únicas y, por tanto, se dirigió una mañana a visitarlo. Este Museo se encuentra en el centro de Argel y el entorno en el que se encuentra es espectacular ya que no sólo es un museo, sino que también es un palacio.

Para conocer su historia debemos retroceder hasta finales del siglo XVIII, momento en el que parece que un adinerado príncipe tunecino, que estaba exiliado en Argelia, ordenó construir esta magnífica villa en la que se encuentra el Museo. Después de varios cambios de propietario a través del tiempo, fue abierto como Museo de etnografía y prehistoria en 1927.

Fue declarado monumento histórico el 1 de septiembre de 1985, y monumento nacional el 12 de noviembre del mismo año, momento en el que se le otorgó el nombre oficial, Museo Nacional de El Bardo.

Para acceder al museo, una vez traspasada la entrada principal al recinto, deberás recorrer unos jardines que te llevarán al edificio principal. Una vez allí, el personal del museo te atiende amablemente ante cualquier duda o consulta y podrás comenzar libremente tu visita.

La verdad es que es muy agradable recorrer las diferentes salas en las que el discurso museístico te va trasladando de una época a otra y de un lugar a otro de África a través de las diferentes colecciones.

Las colecciones están clasificadas por temas y, entre ellos, el visitante podrá encontrar máscaras ceremoniales; estatuas y estatuillas utilizadas como fetiches o simbolizando la sabiduría, fuerza o maternidad; instrumentos musicales de cuerda, viento y percusión, utilizados por orquestas urbanas o rurales; armas de guerra o de caza; joyas de oro, plata, con coral rojo; cerámica fabricada en diferentes zonas rurales de Argelia, etc. Se trata, en definitiva, de un Museo muy acogedor que merece la pena visitar.

Entrada al Museo del Bardo

Sala de máscaras del Museo

Y como decía alguien hace tiempo, “no os vayáis…aún hay más”, puesto que todavía queda por ver el palacio con unas salas de la época que son una maravilla a los ojos del visitante.

El patio y sus salas, los miradores, la habitación y sala de “la favorita”, el café moro, la cocina, otros patios más discretos y tranquilos en el interior del palacio, el hammam, los aposentos del príncipe, etc. El paseo por las diferentes estancias traslada al viajero a un pasado y le hacen imaginarse cómo debía ser aquella vida, aquella sociedad.

Patio del Palacio del Bardo

Zona interior

Habitación de “la favorita”

Café Moro

Y vueltos ya a la realidad, continuaremos nuestra visita yendo a otro museo, que está a 400 metros, nos lleva 10 minutos como máximo y merece la pena ser visitado. Se trata del Museo Nacional de las Antigüedades y el Arte Islámico situado en el hermoso distrito de Telemly.

Este Museo, inaugurado en 1897, es el más antiguo de Argelia y está dividido en dos edificios, uno de ellos dedicado a las antigüedades y otro dedicado a las artes islámicas.

En el edificio dedicado a las antigüedades, las salas de exposiciones están dispuestas en torno a un patio pavimentado con dos mosaicos romanos. Y en las galerías del patio podrán verse diferentes inscripciones conmemorativas y funerarias árabes y turcas.

Una vez que el visitante accede al edificio, en la sala que hay a la derecha, siguiendo el recorrido, empezará a admirar los mosaicos romanos que hay, no sólo en el suelo, sino también en las paredes, así como las esculturas, bronces y cerámicas descubiertas en diferentes yacimientos arqueológicos de Argelia, tales como Batna, Tébessa, Bouira, etc.

    

Museo Nacional de Antigüedades    

Mosaicos romanos

Sala de estatuas

Placa funeraria

A continuación, se puede acceder al edificio dedicado al Arte Islámico y en él, el visitante podrá admirar cerámicas, vestidos, armas, instrumentos musicales, esculturas, monedas, etc.; objetos, todos ellos, que comprenden las diferentes dinastías árabe-musulmanas que gobernaron en Argelia, el Magreb y el Cercano Oriente.

 

Púlpito para rezar de la Gran Mezquita

Puerta de la Mezquita Ketchaoua

La verdad es que con la visita a estos dos museos ya ocupas el día y si luego quieres descansar y relajarte un poco, a unos tres kilómetros se encuentra el Green Club.

El Green Club tiene una situación privilegiada ya que está situado en el centro de Argel y, haciendo honor al nombre, está inmerso en la exuberante vegetación del entorno, en los altos de Argel.

En este Club podrás disfrutar de sus piscinas (para adultos, con varios trampolines y para los niños, con un tobogán) rodeadas de árboles y césped natural, de su restaurante integrado en la vegetación (tan integrado que incluso tiene un árbol dentro del restaurante, en un ejemplo de fusión con la naturaleza), del bar de la piscina y de la zona de hamacas, etc.

Entrada Green Club

Piscina adultos

También hay otra zona bastante grande para niños en la que hay varios toboganes y diferentes columpios, balancines, etc. Como esta zona está al lado del restaurante y de una cafetería con terraza a diferentes niveles, también sirve para que los niños se diviertan mientras sus padres les pueden observar tranquilamente.

   

Piscina niños

Zona de juegos

Restaurante

Si vivieras en Argel podrías disfrutar de los eventos que hacen durante el verano, música, fiestas, celebraciones familiares y de empresas, etc. Si como quien esto escribe, estás de paso, reponer fuerzas en el restaurante y utilizar los servicios de la piscina te ayudarán a relajarte en su maravilloso entorno vegetal después de un día intenso de visitas. Y, por cierto, cuando cae la noche todo este complejo se ilumina con las farolas que hay entre los árboles y le da un encanto muy especial.

Según el viajero pudo saber, este Club funciona durante todo el año y está previsto que se puedan suceder eventos de manera que sea un punto de encuentro de profesionales y otros visitantes que se acerquen hasta allí para relajarse y divertirse en un sitio moderno, integrado en la naturaleza y céntrico. Realmente, merece la pena visitarlo tanto si vas sólo, como si vas con familia o con amigos.

Autor: Fernando Novo Lens

Presidente de la Asociación Cultural Hispano-Argelina “Miguel de Cervantes”. ACUHA

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