Suspenso en sostenibilidad para el bitcoin (y no solo por las emisiones de CO2)

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El pasado mes de mayo, un tuit de Elon Musk censurando el uso de combustibles fósiles en la minería del bitcoin cortó en seco la racha triunfal de la popular criptomoneda, que todavía no se ha recuperado del golpe. Pero no solo las emisiones de CO2 deben preocupara los inversores, sino que si se aplican el resto de factores ESG la moneda digital también se anota un suspenso.

Los criterios ESG, siglas que se refieren a factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo por sus siglas en inglés, se han convertido en una referencia para la inversión socialmente responsable. Aunque “pocos proveedores de ESG tienen en cuenta la exposición del bitcoin en las calificaciones de ESG, llegamos a la conclusión de que su puntuación medioambiental es pobre”, señalan los analistas de BofA Global Research en un informe.

La razón más obvia, la que ya señaló el propio Musk. La red emite hoy unos 60 millones de toneladas de CO2, lo mismo que Grecia. En ese sentido, “una nueva entrada de 1.000 millones de dólares en bitcoin puede hacer que el CO2 aumente en el equivalente a 1,2 millones de coches con motor de combustión interna”.

“Como hoy en día el origen de la energía está en su mayor parte en Xinjiang, el vínculo entre los precios, la demanda de energía y el CO2 significa que el bitcoin está ligado al carbón chino”, explican los expertos del banco de inversión estadounidense. “Si los precios suben a 1 millón de dólares, el bitcoin puede convertirse en el quinto mayor emisor del mundo, superando a Japón”.

“El anonimato favorece las actividades ilícitas”

Pero no es solo el factor ‘verde’ el que preocupa a estos inversores. “En cuanto a las cuestiones sociales y de gobierno, la democratización del dinero y el anonimato de la propiedad pueden ser positivos, ya que son útiles en territorios con sistemas financieros corruptos y reducen los costes al eliminar los intermediarios”.

Sin embargo, “los aspectos negativos superan a los positivos, en nuestra opinión. El anonimato favorece las actividades ilícitas”. “RepRisk, un rastreador de ESG, descubrió que 181 empresas se enfrentaban a riesgos relacionados con bitcoin en torno al blanqueo de dinero, la corrupción, el soborno, el fraude y la violación de la privacidad de los datos”, avisan lo expertos de BofA Global Research.

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