Sólo un 20% de jóvenes españoles con estudios superiores nacidos entre 1985 y 1995 están emancipados y tienen hijos

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El estudio ha sido plasmado en un documental de la campaña ‘Generación Doble Crisis en España’, que realiza una radiografía de la situación socioeconómica de la generación Millenial o Y en el sur de Europa.

La Gran Recesión ha supuesto un deterioro en las condiciones de vida de los jóvenes en esta zona, entre la que está España, y un aplazamiento en sus proyectos de vida. Así, el estudio resalta que mientras en países como Alemania, Francia o Suecia, la generación poscrisis –los nacidos entre el 1985 y 1995– viven mejor que sus predecesores, no es el caso de España, Italia ni Portugal.

Según la fundación, es importante destacar el difícil momento que viven los jóvenes de la generación Y o Millenial, la primera que ha sufrido dos crisis globales. Una de las consecuencias de este hecho, según describe el informe, es que el índice de abandono escolar temprano es muy alto en España, concretamente, el más alto de la Unión Europea, el doble que la media, aun siendo un país desarrollado del primer mundo.

Eso se traduce en que los jóvenes españoles nacidos del 85 al 95 no son capaces de traducir sus expectativas vitales en realidades y surgen problemas como la emancipación aún más tardía (40 años) y una clara tendencia a la polarización política.

Y es que la generación poscrisis recibe menores ingresos y cuenta con menores tasas de empleo que su generación predecesora, lo que conlleva una serie de consecuencias claras: menores tasas de emancipación, adquisición de vivienda en propiedad, fertilidad o riqueza potencial, un patrón muy común en el sur de Europa.

Así pues, tanto los ingresos como nivel de empleo se alcanzan en el sur de Europa a los 30 años en la generación poscrisis, dificultando los proyectos vitales de los jóvenes y retrasando casi 10 años su desarrollo vital. Eso conlleva también que en España, Italia y Portugal la capacidad de acumular riqueza se ha reducido para la generación poscrisis.

Por otro lado, se ha resaltado que, en España, la politización de la redistribución queda limitada a la generación precrisis con estudios superiores.

En cuanto a política, el informe apunta a que, en España, los nuevos populismos de izquierda (Podemos) son atractivos para personas con estudios superiores, mientras que, por el contrario, por la derecha, VOX, es un proyecto atractivo para las personas sin estudios superiores.

PROPUESTAS

De este modo, la Fundación Friedrich Naumann por la libertad propone una serie de medidas para garantizar un futuro más seguro, próspero y justo para los jóvenes.

Así, en primer lugar, apuesta por un mercado laboral no dualizado, flexible, seguro y centrado en la construcción de un capital humano. Para ello, proponen igualar los niveles de protección contra el despido, un reequilibrio generacional de la protección por desempleo y unas políticas activas de empleo efectivas y ‘life long learning’.

En segundo lugar, piden garantizar la posibilidad de formar una familia, con una red universal y accesible de escuelas infantiles, conciliación más allá de los 0 a 3 años, bajas parentales o una mayor flexibilidad de horarios.

También apuestan por un sistema de protección sostenible con pensiones aseguradas, así como una mochila de protección que acompañe a las personas y un estado de bienestar orientado a igualar oportunidades.

El estudio ha sido plasmado en un documental de la campaña ‘Generación Doble Crisis en España’, que realiza una radiografía de la situación socioeconómica de la generación Millenial o Y en el sur de Europa.

La Gran Recesión ha supuesto un deterioro en las condiciones de vida de los jóvenes en esta zona, entre la que está España, y un aplazamiento en sus proyectos de vida. Así, el estudio resalta que mientras en países como Alemania, Francia o Suecia, la generación poscrisis –los nacidos entre el 1985 y 1995– viven mejor que sus predecesores, no es el caso de España, Italia ni Portugal.

Según la fundación, es importante destacar el difícil momento que viven los jóvenes de la generación Y o Millenial, la primera que ha sufrido dos crisis globales. Una de las consecuencias de este hecho, según describe el informe, es que el índice de abandono escolar temprano es muy alto en España, concretamente, el más alto de la Unión Europea, el doble que la media, aun siendo un país desarrollado del primer mundo.

Eso se traduce en que los jóvenes españoles nacidos del 85 al 95 no son capaces de traducir sus expectativas vitales en realidades y surgen problemas como la emancipación aún más tardía (40 años) y una clara tendencia a la polarización política.

Y es que la generación poscrisis recibe menores ingresos y cuenta con menores tasas de empleo que su generación predecesora, lo que conlleva una serie de consecuencias claras: menores tasas de emancipación, adquisición de vivienda en propiedad, fertilidad o riqueza potencial, un patrón muy común en el sur de Europa.

Así pues, tanto los ingresos como nivel de empleo se alcanzan en el sur de Europa a los 30 años en la generación poscrisis, dificultando los proyectos vitales de los jóvenes y retrasando casi 10 años su desarrollo vital. Eso conlleva también que en España, Italia y Portugal la capacidad de acumular riqueza se ha reducido para la generación poscrisis.

Por otro lado, se ha resaltado que, en España, la politización de la redistribución queda limitada a la generación precrisis con estudios superiores.

En cuanto a política, el informe apunta a que, en España, los nuevos populismos de izquierda (Podemos) son atractivos para personas con estudios superiores, mientras que, por el contrario, por la derecha, VOX, es un proyecto atractivo para las personas sin estudios superiores.

PROPUESTAS

De este modo, la Fundación Friedrich Naumann por la libertad propone una serie de medidas para garantizar un futuro más seguro, próspero y justo para los jóvenes.

Así, en primer lugar, apuesta por un mercado laboral no dualizado, flexible, seguro y centrado en la construcción de un capital humano. Para ello, proponen igualar los niveles de protección contra el despido, un reequilibrio generacional de la protección por desempleo y unas políticas activas de empleo efectivas y ‘life long learning’.

En segundo lugar, piden garantizar la posibilidad de formar una familia, con una red universal y accesible de escuelas infantiles, conciliación más allá de los 0 a 3 años, bajas parentales o una mayor flexibilidad de horarios.

También apuestan por un sistema de protección sostenible con pensiones aseguradas, así como una mochila de protección que acompañe a las personas y un estado de bienestar orientado a igualar oportunidades.

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