PP, Vox y Cs rechazan que Almudena Grandes sea declarada Hija Predilecta de Madrid

La escritora Almudena Grandes presenta su nueva novela 'La madre de Frankenstein'

La escritora Almudena Grandes

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Los grupos municipales de PP, Vox y Ciudadanos han votado este martes en contra de que la escritora madrileña Almudena Grandes, fallecida este pasado sábado a los 61 años a causa de un cáncer, sea nombrada Hija Predilecta de Madrid. Además, Vox ha sido el único grupo que se ha opuesto a que dé nombre a una calle.

Han sido Más Madrid y el Grupo Mixto quienes han planteado sendas mociones de urgencia con estos reconocimientos a la escritora. Los concejales de Vox sí que han participado en el minuto de silencio por la escritora, secundado al inicio de la sesión plenaria que ha tenido lugar en Cibeles un día después de que la autora de ‘Malena es un nombre de tango’ fuera enterrada en el Cementerio Civil.

Desde Recupera Madrid, Marta Higueras ha destacado su «compromiso con la Memoria, con los desfavorecidos y los perdedores, con las mujeres a las que se les arrebató la sonrisa». Ha terminado su intervención leyendo algunas líneas del pregón que leyó Grandes en las fiestas de San Isidro en pasado 2018 y con un «hasta siempre, Almudena».

La concejala Pilar Perea, de Más Madrid, ha hablado de «duelo nacional» por la muerte de Grandes, «a la altura de una personalidad tan querida». «Su falta no solo la lamentan familia, amigos y compañeros, sino miles y miles de lectores con un agradecimiento y cariño abrumadores», ha destacado.

Ha recordado su «infinidad de premios y reconocimientos» así como «su gran humanidad, que despliega en su obra» con la que «llegaba al corazón de lectores y lectoras». «Era la voz de Madrid que abraza al desconocido sin preguntarle de dónde viene o dónde va; Almudena Grandes será siempre la memoria de Madrid», ha destacado.

«Nos ha dejado una escritora maravillosa y castiza. Nos ha dejado Almudena Grandes el día que nos dejó Gloria Fuertes. Un lujo haber tenido escritoras de su talento en la ciudad», ha puesto en valor la portavoz socialista, Mar Espinar.

De Grandes ha destacado cómo le fascinó la Odisea después de que se la regalara su abuelo al tomar la Primera Comunión, su amor por Madrid, o cómo «se quedó embelesada en una Feria de Madrid viendo firmar ejemplares a Mario Vargas Llosa».

«Se nos ha ido y nos ha roto el corazón a miles de seguidores. Destacaría una frase de Luis García Montero en su despedida: ‘todo se me olvida si tengo que aprender a recordarte’. Ayer ya lo hicimos en el Cementerio Civil y hoy en este Pleno», ha apuntado Mar Espinar.

Los socialistas habían propuesto que el Paseo de Coches de El Retiro, donde se celebra la Feria del Libro, fuera nombrado como Paseo de Almudena Grandes. Ha sido rechazado.

El concejal de Ciudadanos Martín Casariego, escritor, ha valorado la trayectoria de Almudena Grandes. «Me quedé impresionado con la noticia. Almudena continuaba en plena actividad literaria y trabajó hasta el último momento. Más allá de su figura pública, tan conocida, me impresionó hondamente porque la conocía. Siempre se mostró cercana y afable. Cuánto siento saber que no volveré a intercambiar con ella alguna palabra, algún beso en la mejilla», ha lamentado.

«España ha perdido sin duda a una de sus escritoras más relevantes, pero nos quedan sus libros», ha apuntado, para añadir a continuación «que este es el mejor premio al que puede aspirar cualquier escritor».

La delegada de Cultura, Andrea Levy, ha indicado que «la mejor manera de recordar a un escritor, escritora, es leyéndola». «Sirva esta intervención para recomendar las lecturas de esta escritora, cronista de esta ciudad, que hizo de Madrid uno de sus personajes», ha señalado.

Si bien, Levy ha apuntado a renglón seguido que «todos los nombramientos» deben aprobarse con consenso, «no en este caso el nombre, sino el lugar». «Hemos intentado buscar un espacio significativo con consenso, y no ha sido posible. Quizá la urgencia ha ido demasiado rápido para no poder buscar este consenso. Creo que lo tenemos que seguir trabajando, y la vía pública que lleve el nombre de Almudena Grandes sea de recuerdo y con la unanimidad de todos los grupos», ha expuesto.

Ningún concejal de Vox ha querido intervenir en el debate para justificar su postura de voto.

CHAMBERILERA DE CORAZÓN

La escritora, Premio Nacional de Narrativa 2018, siempre presumió de las bondades de la capital y puso en valor las virtudes de la Villa y Corte, una protagonista más en todas sus novelas.

La plaza de la Guardia de Corps, la calle Manuela Malasaña, la plaza de Castilla o el cementerio de la Almudena son algunos de los emplazamientos madrileños que situó en los mapas de sus novelas. «Si marcara en un plano de la ciudad todas las casas en las que he vivido, el resultado sería un círculo casi perfecto. Ahora vivo en la calle de Larra, en el mismo barrio donde se instaló mi bisabuelo al llegar a Madrid», explicaba sobre sus raíces.

«Cuando era pequeña, lo que más me gustaba del mundo era venir con mi madre de compras al Centro. Vivía al lado de la glorieta de Bilbao, mis abuelos paternos en la calle de Fuencarral, los paternos en Lope de Vega, enfrente de las Trinitarias… toda mi vida transcurría en el distrito Centro, pero para mí el centro era un cogollo con la Puerta del Sol, calle Mayor, la calle Arenal, Gran Vía y Plaza Mayor», relató.

Fue en 2018, durante la lectura del pregón de las fiestas de San Isidro, donde Grandes, casada con el poeta Luis García Montero, dejó patente su amor y defensa de la ciudad de Madrid con la lectura de un claro homenaje a la ciudad que la vio nacer, crecer y convertirse en escritora.

«Como un hada madrina populachera y generosa, Madrid hace a sus hijos dos regalos en el instante de su nacimiento. Uno es el agua, la incomparable delicia de beber directamente del grifo. El otro es el anonimato. Porque en esta villa plebeya, que se enorgullece de su condición tanto o más que otras de sus viejos y aristocráticos blasones, nadie es más que nadie», comenzaba Grandes desde el balcón de la Casa de la Villa, en la plaza homónima.

Grandes describió a Madrid como «un caos misteriosamente ordenado, la Villa que se ha fundado a sí misma a espaldas de Palacio, y que no es distinguida, ni falta que le hace» y lamentaba a continuación que «Madrid es una ciudad que se quiere poco, mucho menos de lo que debería».

Destacó durante la lectura del pregón que «es una ciudad muy hermosa, una urbe inmensa, con grandes edificios, con amplias avenidas, con parques antiguos y muchísimos árboles, y sin embargo, se sigue escuchando a diario las célebres tonterías del secarral y del poblachón manchego».

«Todos los días alguien se burla del Manzanares porque no entiende nada. Que el verdadero río de Madrid es La Castellana. Que su virtud suprema es la velocidad. Que su patrimonio más valioso es su espíritu de resistente, la feroz determinación con la que se aferra a la vida hasta en los momentos peores, que los hemos tenido, y han sido muchos, y muy malos», explicó a los allí congregados.

«Capital del dolor, capital de la gloria, esta es la ciudad que nunca se detiene, una superviviente capaz de renacer una y otra vez de sus propias cenizas», manifestó.