¿Por qué está subiendo el precio de la luz aunque no deja de llover?

Bombilla
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Pese a que el mes de mayo fue más lluvioso de lo habitual, el precio del mercado eléctrico diario, que tiene un peso cercano al 40% en la factura final, se disparó hasta los 54,92 euros por megavatio hora (MWh), un 28,7% por encima de abril y un 16,6% más caro que hace un año, según los datos recopilados por grupo ASE. Este repunte de la luz se explicaría por un cúmulo de circunstancias que han coincidido en el tiempo, como la escasa generación de energía eólica, la paralización de tres plantas nucleares o el coste de las emisiones de CO2. El temor es que está situación se alargue y, unida al encarecimiento de las ‘commodities’, mantenga los precios de la electricidad elevados.

La producción eólica se redujo en mayo un 26,6% respecto al mes anterior (y fue un 50% más baja de lo normal), al tiempo que tres centrales nucleares (Ascó II, Vandellós II y Trillo) registraron paradas. Aunque a pesar de todo la nuclear fue la tecnología de más peso, su menor aportación y la caída de la eólica provocaron el aumentó la producción de ciclos combinados (gas) y térmicas (carbón) en casi un 70%, explican los expertos de ASE, un asesor energético para empresas.

Tanto los ciclos combinados como las térmicas son habitualmente más caras que el resto de tecnologías, pero además, sus precios están subiendo actualmente debido a las alzas que están experimentando el gas y el carbón y al coste de las emisiones de CO2. Las citadas materias primas se han encarecido un 30% en el último año, mientras que el precio de las emisiones se ha disparado un 196%. Por culpa de ello, estas dos tecnologías presionaron el precio del ‘pool’ a valores de más de 60 euros por MWh durante la segunda quincena de mayo.

Otro de los motivos del repunte del precio mayorista de la luz es el incremento del coste de la energía hidráulica. En concreto, el agua embalsada ‘salió’ un 32,6% más cara que en abril. Según explican los analistas de ASE, “lo normal sería que el techo del precio de la oferta hidráulica viniera condicionado por la eólica” y el resto de renovables, pero con este escenario extraordinario de escasa generación eólica y menos producción nuclear “no ha sufrido presiones para bajar el precio”. De esta forma, “el único freno al precio de sus ofertas ha sido el precio del siguiente escalón, ocupado por el carbón y el gas”.

El precio mayorista diario de la electricidad se establece el día previo, mediante una subasta para cubrir la demanda estimada. Las renovables producen energía de forma más barata, por lo que pueden ofrecer precios más bajos al mercado y son, por tanto las tecnologías a las que primero se recurre. Una vez agotada la energía a coste más bajo, se acude a la segunda energía más barata y así sucesivamente, hasta cubrir la demanda. La última energía que ‘entra’ al ‘pool’ (la más cara), es la que determina el precio para el conjunto.

De momento, el panorama no pinta mejor para los próximos meses. “Los datos no invitan al optimismo: los mercados de futuros eléctricos registran importantes incrementos en sus cotizaciones, arrastrados por la subida de las ‘commodities’ en toda Europa”, avanzan los expertos. El mercado de futuros estima un precio para el tercer trimestre del año de 63 euros por MWh, “algo nunca visto”, aunque los analistas de ASE no son tan alarmistas.

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