Las exigencias de Podemos para los PGE: tope a la gasolina, impuestos a los ricos y más dinero para sanidad y educación

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Imagen de un surtidor de gasolina.

Podemos ha puesto sobre la mesa sus prioridades para los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2023, que serán los últimos de la legislatura. Unas cuentas con las que “reorientar el rumbo” del Ejecutivo, ha defendido la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y líder de la formación morada, Ione Belarra, quien ha defendido los ejes en torno a los que deben girar los PGE y las propuestas que el partido llevará a las negociaciones con su socio de Gobierno. Entre ellas, fijar un precio máximo al combustible, impuestos a los ricos y ayudas a la crianza.

“Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para negociar que los próximos Presupuestos incluyan medidas verdaderamente valientes, contundentes y eficaces para proteger el poder adquisitivo”. Así lo ha afirmado Belarra durante su intervención ante el Secretariado de Podemos, donde ha apuntado que los servicios públicos tienen que ser “los grandes beneficiados de estas cuentas”.

Según Belarra, “no es sostenible que las energéticas sigan acumulando beneficios obscenos”. “Están amasando beneficios muy por encima de las posibilidades de la gente”, ante lo que ha reclamado que deben apretarse “el cinturón”. Por ello, entre las “prioridades” de Podemos para los nuevos Presupuestos está una reforma fiscal “ambiciosa”, que, ha defendido, “no puede esperar más tiempo”.

En concreto, Belarra ha defendido que el impuesto extraordinario a las energéticas “debe ser de aplicación inmediata”, y no entrar en vigor el 1 de enero de 2023. Según ha expuesto, las grandes empresas deben pagar lo mismo que el resto de compañías. Asimismo, ha abogado por un impuesto a las grandes fortunas que “evite la aparición de paraísos fiscales interiores” y ha puesto como ejemplo la Comunidad de Madrid.

Podemos también quiere frenar el alza en el precio de los combustibles. Para ello, ha anunciado que plantearán incluir en los Presupuestos un límite al coste máximo de gasolina y diésel. Una medida que se sufragaría a través del citado impuesto a las compañías energéticas. “Proponemos, como ya hicimos con las mascarillas y con el tope al gas, establecer un precio máximo al combustible que ponga límite a la escalada de precios”, ha detallado Belarra, quien ha explicado que “este precio máximo se sufragaría gracias al impuesto a las energéticas”.

Junto a esto, ha defendido la aprobación inmediata de una Ley de familias, que amplíe los permisos de paternidad y maternidad a seis meses y que incluiría, entre otras cosas, una renta a la crianza de 100 euros al mes por hijo o hija. Continuar con la bajada en el precio del abono transporte hasta que cueste 10 euros, subir el salario mínimo, así como aumentar en un 15% el IPREM y actualizar las pensiones y salarios de los empleados públicos de acuerdo a inflación, son otras de sus demandas.

Asimismo, Belarra ha trasladado la necesidad de que las próximas cuentas contengan un fondo de 10.000 millones en sanidad y educación pública.

Subir el gasto en defensa no está en la hoja de ruta de Podemos

Para la dirigente morada y ministra “todas estas propuestas son urgencias” y nada tienen que ver con subir el gasto militar, que, ha afirmado, “ya está en niveles récord”. “España no está en guerra, está sufriendo las consecuencias económicas y sociales de una guerra en Europa”, ha dicho Belarra, quien ha expuesto que “lo que necesita la gente de nuestro país no es comprar bombas ni aviones de combate, es emplear los recursos y la riqueza que producimos entre todos y todas para protegernos del impacto económico de esta situación y evitar un empobrecimiento masivo”.

“España”, ha incidido, “necesita unos Presupuestos que reorienten el rumbo del Gobierno” y “gastarse el dinero en armas en lugar de invertirlo en una mejor sanidad y educación no forma parte de los Presupuestos que nuestro país necesita”.