ONG ven necesario el «escudo social» del Gobierno para proteger a las personas sin hogar

Calles vacías de Madrid tras el anuncio del Estado de Alarma
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ONG ven «necesario» y «adecuado» el «escudo social» que ha puesto el Gobierno para la protección de las personas sin hogar con medidas para garantizar su higiene, alimentación y seguridad durante la crisis del coronavirus, y piden que se apliquen con la mayor rapidez posible y con «respeto» a estas personas que están viviendo esta situación «con mucha preocupación».

Hogar Sí ha valorado «positivamente» estas medidas como la creación de unidades que entregarán diariamente kits de higiene, alimentación y bebidas; la habilitación de comedores sociales para dar comida para llevar, con el objetivo de evitar aglomeraciones; el refuerzo de los centros para personas sin hogar con personal sanitario; y la habilitación de espacios amplios para alimentar, alojar, garantizar la higiene y atender a las personas sin hogar.

La entidad pide que estas acciones se lleven a cabo «con la mayor rapidez posible» y que tengan «un carácter respetuoso, seguro y adaptado a las circunstancias individuales de las personas y garantizando todos sus derechos». «Las personas sin hogar son probablemente el colectivo más vulnerable frente a la pandemia de coronavirus y las recomendaciones sobre higiene y distanciamiento social son especialmente difíciles de cumplir para quienes que no tienen un hogar», señala la organización en un comunicado.

Por ello, consideran «adecuadas» estas medidas anunciadas por el Gobierno y ofrecen su colaboración y apoyo para llevarlas a cabo pues consideran que su diseño y organización «debe contar con equipos experimentados en la atención a personas sin hogar e incluir la participación y mediación de profesionales psicosociales que realicen tareas de apoyo y acompañamiento social».

«Especialmente necesario será que se atienda a las recomendaciones de las autoridades sanitarias respecto a la necesidad de disponer de suficiente espacio para poder poner en marcha las medidas de contención y de aislamiento si hubiera casos que lo requirieran», añade Hogar Sí.

La organización también apunta que, una vez que esta crisis remita, «será preciso sacar conclusiones y reflexionar sobre si un sistema de atención como el actual, basado en alojamientos colectivos y que deja a miles de personas ante la única posibilidad de la calle, es el adecuado para la solución del sinhogarismo».

#YOMEQUEDOENCASA, PERO ELLOS ¿QUÉ HACEN?

Por su parte, desde Cáritas son «prudentes» a la hora de valorar las medidas concretas en esta situación tan delicada, aunque aseguran que era «necesario no olvidar a las personas sin hogar» que desde el primer momento sabían que iban a ser «de las principales afectadas». «El hashtag de estos días ha sido ‘#yomequedoencasa’ pero, la gente que no tiene casa, ¿qué hace?», ha indicado en declaraciones a Europa Press el técnico del programa de personas sin hogar de Cáritas Española, Enrique Domínguez.

Domínguez ha asegurado que hay «mucha preocupación» porque esta situación ha pillado «a traspié» a toda la ciudadanía y más aún a los centros que atienden a las personas sin hogar porque contaban con protocolos sanitarios generalistas pero no para algo tan específico. Por ello, están manteniendo reuniones de emergencia y formando gabinetes, con el objetivo de mantener la atención a las personas sin hogar «garantizando que no se producen más contagios».

«Que las personas en la calle no se queden sin atender, es un drama que hay tener en cuenta», ha indicado. Según los últimos datos de los que disponen, correspondientes al año 2015, Cáritas atiende en España a unas 40.000 personas sin hogar, ya sea en situación de calle o en centros de acogida.

Para asistirlas, además del trabajo en la calle, la labor social de la Iglesia tiene: centros de urgencia o centros de noche, los llamados ‘Calor y café’, donde las personas sin hogar pueden encontrar una butaca, una bebida caliente o un lugar donde lavar la ropa; centros de acogida y albergues, para estancias más largas; y una red de pisos, en los que se acoge a distintas realidades –pisos para mujeres, para personas migrantes, etcétera–.

PROLONGAN LAS ESTANCIAS EN CENTROS DE ACOGIDA

Domínguez explica que las personas sin hogar están viviendo esta crisis «con mucha preocupación», a veces por el «desconocimiento» pues piensan qué van a hacer si deben marcharse de los centros. Por ello, Cáritas está «prolongando» las estancias ahora mismo «para que nadie tenga que verse en estas circunstancias». En este sentido, envían a las personas sin hogar un mensaje «tranquilizador» y les aseguran que van a estar acompañándolas.

En cuanto al voluntariado, el técnico de Cáritas reconoce que se ha visto afectado porque un porcentaje de estos voluntarios son personas mayores y, por tanto, del grupo de riesgo, por lo que han optado por hacer turnos con los más jóvenes. «Estamos intentando dar una mirada muy amplia a un fenómeno que nos está sobrepasando a todos», ha subrayado.

Por ejemplo, Cáritas Madrid, después de haber adoptado todas las medidas de protección en los distintos proyectos e incluso pedir a determinados voluntarios que dejaran su tarea por los riesgos existentes, ha puesto en marcha un formulario para buscar personas que puedan apoyar en las necesidades existentes. Esta iniciativa se suma a la campaña #LaCaridadNoCierra Tu vecino de apoyo para «promover la fraternidad cristiana y la solidaridad».