Nueva huelga general en Grecia (y ya van 32) contra los recortes y las privatizaciones

Manifestación Grecia
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El Parlamento de Grecia aprobará este jueves varias medidas que van dirigidas a satisfacer las exigencias de los acreedores y menos las de los ciudadanos. Recorte en las pensiones, modificación en la negociación colectiva del sistema laboral, liberalización de las centrales eléctricas, abaratamiento del despido y reducción del salario son algunas de las medidas que Alexis Tsipras planteará a la Cámara helena.

El primer ministro griego lo hace para desbloquear un tramo del rescate y así poder afrontar los vencimientos de deuda del mes de julio, que alcanzan los 7.000 millones de euros. Sin embargo, eso no es una acción que le valga para aplacar a los sindicatos o a los que fueron sus votantes. Por eso, este miércoles, Grecia vive una nueva huelga general.

Es la 32ª desde que estalló la crisis en el país heleno, y pretende convertirse en “la madre de todas las batallas” en relación a que el nuevo paquete de medidas, aseguran los sindicatos, es una amenaza contra la dignidad del trabajador y del país.

No hay que dejar pasar que los griegos han visto y han sufrido cómo su país se ha endeudado hasta los 300.000 millones de euros merced a una política de rescate que lejos de ayudar, parece haber agravado la crisis. En cualquier caso, la ‘inoperancia’ de Bruselas, aconsejada desde Berlín, es una parte (importante) de la ecuación, pero no lo es toda.

Existen errores groseros que partieron de Grecia y de sus políticos. Desde Papandreu y Andonis Samaras a Tsipras, que no ha sido capaz de darle la vuelta al bucle autodestructivo de tener que endeudarse para pagar la deuda. De esta forma, el actual primer ministro ha caído verticalmente en las encuestas y resulta complicado imaginar que pueda revalidar la presidencia.

Privatización de Agua y del Metro de Atenas

La ley omnibús que se aprobará mañana jueves recuerda a la de septiembre, cuando el Parlamento griego amparó la privatización de la compañía de aguas de Atenas y Tesalónica, de la corporación pública de electricidad, de la industria de vehículos helena y del Metro de Atenas.

Estas compañías públicas pasaron al “superfondo de privatizaciones”, que como su nombre bien indica, aglutina toda compañía pública susceptible a ser privatizada.