Narcís Serra, “muy tranquilo” tras declarar ante el juez por el agujero millonario en CatalunyaCaixa

Narcís Serra
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

“He entrado muy tranquilo y salgo aún más tranquilo”. Así lo ha declarado el expresidente de CatalunyaCaixa Narcís Serra tras declarar ante la Audiencia Nacional en calidad de investigado por el presunto perjuicio causado a la malograda entidad por unas operaciones inmobiliarias que le habrían causado un ‘agujero’ de 720 millones de euros.

El que fuera también vicepresidente del Gobierno durante la época de Felipe González, que ha declarado durante algo más de una hora ante el juez Ismael Moreno, se ha mostrado confiado en que “esto acabará bien”, según ha señalado a la prensa a su salida al juzgado. Serra ha declarado antes de las comparecencias de los exdirectores generales de CatalunyaCaixa Adolf Todó y José María Loza.

En los próximos días comparecerán el director general adjunto entre 1998 y 2005 Lluís Gasull; los exdirectivos Eduardo Aznar, Joan Valls y Joan Güell; y los antiguos miembros de la comisión ejecutiva Joan Manuel Pla, Josep Alonso, Joan Echániz y Josep Molins.

La causa investiga una serie de operaciones inmobiliarias en las que la caja entró con una participación de aproximadamente el 50% junto con otros socios, y que posteriormente instrumentalizó a través de su filial Promotora Catalunya Mediterránea (Procam). En conjunto, habrían acabado suponiendo un perjuicio de 720 millones de euros.

La Fiscalía Anticorrupción había pedido la imputación de la antigua cúpula de la caja catalana por “una intensiva y creciente actividad inversora inmobiliaria” basada en proyecciones y expectativas de negocio de futuro incierto y no respaldadas por el necesario análisis de solvencia.

“En la mayoría de casos analizados el aval y fiabilidad que desde la entidad se otorgó a las proyecciones efectuadas por la filial inmobiliaria y a las manifestaciones de los socios inmobiliarios copartícipes de las inversiones supuso acometer las inversiones confiando en la palabra del socio, sin previos informes externos independientes al proyecto y sin realizar análisis exhaustivos de aspectos tales como la solvencia y capacidad de los asociados”, destacaba.