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Madrid afronta la vuelta a las aulas con más de diez colegios todavía en obras

domingo 11 de septiembre de 2016, 00:00h
Colegio Constitución 1812 de Leganés - Fotos: David Atienza
Colegio Constitución 1812 de Leganés - Fotos: David Atienza
Leganés, Getafe, Alpedrete y Madrid ciudad cuentan con hasta 13 centros donde aún quedan zonas de los colegios e institutos por acabar.
Tanto la Comunidad de Madrid como los ayuntamientos podrían sacar provecho y promover un nuevo tour turístico por sus municipios: el de colegios e institutos públicos inacabados. La convivencia de los alumnos madrileños con las obras en sus centros se ha convertido en una rutina. En total, según los datos que maneja CCOO, existe mínimo 13 edificios educativos incompletos, con obreros trabajando mientras los niños y niñas van a clase o con fases aún pendientes.
 
La decisión de construir colegios e institutos por fases tiene como explicación el ir recogiendo las demandas de escolarización que van saliendo en cada zona intentando, a su vez, evitar clases vacías por falta de alumnado. Una argumentación que no comparten desde CCOO que aseguran a ElBoletín.com que se trata de un argumento falaz al demostrarse que “las aulas se utilizan”.
 
Pero la Comunidad de Madrid se decidió por este procedimiento. Unas fases en las que colegios como el Antonio Fontán en Madrid ciudad provoca un escenario caótico. “La tercera fase está incompleta”, lamenta a este portal digital el vicepresidente de la AMPA, César López, “no está el gimnasio, ni la aula de uso múltiple, ni la de música”. “Todo está en obras. El día ocho empezó el curso y sólo están cinco de las 15 clases que se comprometieron. Están el mínimo imprescindible, pero sin aulas comunes que el Real Decreto 122/210 obliga a tener. Llevamos así siete años”, denuncian desde la AMPA del centro.
 
Una situación que definen de “comprometida”, pero que se agrava al ver que en la segunda planta del centro hay una zona inhabilitada por obras que podría traer serias consecuencias: “Los niños, en caso de incendio, tendrían que atravesar las obras para ir a la escalera de incendios y la normativa prohíbe no tener más opciones de evacuación”, critica López. Algo de lo que no tienen constancia desde la Consejería de Educación al no haber recibido ninguna denuncia por esta cuestión, tal y como afirman a ElBoletín.com. A pesar de la convivencia con obras con los alumnos, el departamento del Gobierno de Cristina Cifuentes asevera que, como sucede en todos los centros, los estudiantes se han podido escolarizar y que, en este caso, el gimnasio estará en un máximo de un mes y el resto de aulas para “octubre, noviembre”.
 
Getafe, ciudad de colegios incompletos
 
Pero el tour de colegios a medias no se detiene en el Colegio Antonio Fontán. La zona sur de la región se ha convertido en ‘tradición’ la vuelta al ‘cole’ con casco y mono. Las obras de acondicionamiento de baños en uno de los pabellones del Colegio García Márquez recae sobre el Ayuntamiento de Getafe (los consistorios se encargan de obras menores y la Comunidad de obras estructurales y ampliaciones). Aun así, el resultado es el mismo que con el Ejecutivo regional a cargo: las obras no llegan antes de clase o se entregan al límite, como critica CCOO.
 
El tour por Getafe encuentra hasta tres puntos: el García Márquez, el Colegio nº 28 en el barrio de El bercial y el Colegio Emperador Carlos V. A diferencia de los otros dos, en el Colegio nº 28 el retraso es mayúsculo. Los alumnos están escolarizados, pero no hay rastro de colegio. Los problemas financieros de una constructora vinculada con tramas de corrupción, tal y como relató ElBoletín.com, ha venido con unos graves retrasos donde el centro no se encuentra ni operativo para septiembre. La solución, 60 alumnos de tres años tienen que trasladarse al Colegio García Márquez. Para minimizar los problemas, la Comunidad ha puesto a disposición de los padres un transporte de ruta gratuito. “No puedo entender que una obra que se ejecuta en seis meses a los tres días ya esté dando problemas”, apunta un padre afectado a este medio.
 
 Por su parte, en el centro Emperador Carlos V las obras (cuestión de la Comunidad como en el anterior colegio) se sitúan en la cuarta fase, con una ampliación de seis aulas de primaria  y pabellón deportivo que tendrían que haber estado para este inicio de curso, “pero se retrasaron las licitaciones y no estarán hasta el segundo trimestre”, anota CCOO.
 
Leganés tampoco se salva
 
El autobús turístico llega a Leganés. Una parada donde en el Colegio Constitución 1812 se da el patrón que aseguran desde la Consejería de Educación: las aulas están operativas para que se imparta clase y las obras se finalizarán en un corto plazo. “Los patios estarán para la semana que viene”, adelantan a ElBoletín.com desde el Gobierno de Cifuentes, “y el gimnasio para el mes que viene”. No obstante, las críticas de la AMPA son amplias donde el vaso ya se encuentra a punto de rebosar.
 
En el Instituto Rafael Frühbeck de Burgos de Leganés, el nuevo edificio debería haber empezado a construirse en marzo, pero hasta el 1 de julio no se realizó, “por lo que no estará terminado a principios de año, los alumnos un curso más convivirán con las obras”, detalla CCOO, donde el centro ha tenido que “dividir aulas para habilitar espacios”. Desde la AMPA incluso informan de que se ha tenido que firmar un convenio con el Ayuntamiento de Leganés para “poder utilizar el perímetro de parcela que era del Punto Limpio, que ya se desocupó, como patio y la nave del mismo como gimnasio y zona de recreo en caso de lluvia”.
 
Madrid ciudad y la cabalgata de obras
 
Cogiendo la carretera de Toledo dirección Madrid se entra ya en Madrid capital. Un traslado donde Comunidad de Madrid y Ayuntamiento han dejado por el camino un reguero de obras –tanto pequeñas como grandes- sin finalizar. Tal y como denunció Ciudadanos, un total de 4.500 alumnos comienzan el curso “en malas condiciones porque no se han llevado a cabo las obras de mejora y mantenimiento necesarias” que debería hacer el Gobierno de Manuela Carmena. Es el caso del Colegio Juan Zaragueta de Hortaleza donde aún faltan obras por finalizar y en el que “el interior del colegio se hallaba en una situación lamentable, tanto que los mismos profesores, cubo y bayeta en mano, se pusieron a limpiar sus clases de todo el polvo”, según la AMPA del centro.
 
Las fases de obras también están presentes en esta parte de la región. En el Instituto Juan Ramón Jiménez de Butarque la segunda parte de la construcción ya traerá por seguro que el 12 de septiembre los alumnos comiencen las clases “teniendo que convivir junto a andamiajes, cascos y montañas de arena”, describe la Asociación de Vecinos Independiente de Butarque (AVIB) aElBoletín.com.
 
“A menos de una semana del inicio del curso se encuentra aún en fase de construcción, con lo que todavía no es seguro que los alumnos puedan comenzar sus clases el próximo 12 de septiembre. Teniendo en cuenta los antecedentes de la Consejería de Educación, parece que los niños y niñas de Villaverde están condenados a seguir dando clases entre maquinaria, polvo y ruidos, todo por culpa de una ejecución chapucera de las obras por parte de la Comunidad de Madrid, más preocupada en ajustar los presupuestos que por favorecer un contexto en el que todos los estudiantes puedan acceder con seguridad a sus clases y recibir en igualdad de condiciones una educación pública de calidad”, asevera AVIB. No obstante, las declaraciones de la Consejería sigue remitiéndose al patrón que existe en este tipo de caso: los alumnos se escolarizarán “sin problemas” y las obras se finalizarán en un mes o dos.
 
El escenario se planta para presenciar al Colegio Blas de Lezo en el barrio de Las Tablas. La segunda fase está lejos de finalizarse. El esqueleto de la estructura del centro habla por sí sólo y, a pesar de que desde CCOO fecha para el “año que viene” la finalización, desde la Consejería aseguran a ElBoletín.com que para “este trimestre” se dará por zanjada la fase. Un plazo que también dan para el Colegio Cortes de Cádiz en Hortaleza donde “las aulas están adaptadas”.
 
Por el momento el AMPA del Colegio Blas de Lezo ya ha remitido esta semana un nuevo escrito a la Consejería solicitando información “del actual estado de las obras, y de la fecha prevista para su finalización, así como del uso previsto para las tres aulas que se han edificado dentro del comedor, quitando espacio para el adecuado uso del mismo”. “En el mismo espacio donde el curso pasado comían alrededor de 180 niños, este año tendrán que hacerlo casi 300 alumnos. Eso sin contar los alumnos nuevos para los que suponemos se ha mandado construir esas tres aulas, que carecen de baños y son aulas totalmente independientes. Las pistas de deporte que se supone irán anexas al patio trasero de infantil están también sin construir, cuando llegue el momento de su construcción nuestros hijos tendrán que jugar a menos de 100 metros de grúas y maquinaria peligrosa”, relató la asociación a la Comunidad de Madrid.
 


Por último en la ciudad de Madrid, el Colegio José de Echegaray aún tiene que lidiar con la segunda fase donde, como explica la AMPA a este digital, “para finales de septiembre, está prevista la entrega de los despachos, el aula de psicomotricidad, el aula de informática y las cuatro aulas de desdobles”. “El resto de aulas (las situadas a la derecha de la puerta principal de entrada al centro) no estarán listas hasta diciembre, por lo que hasta esa fecha nuestros niños tendrán que convivir con las obras”, continúa la asociación. Y todo sin contar con la tercera fase, “la que incluye el gimnasio”, que aún no hay fecha prevista.  Por su parte, el comedor no estará “hasta octubre”. Desde la Consejería afirman que en enero de 2016 se realizó una ampliación de 12 aulas y que ya están tres de infantil “que son las que se necesitan”. “Las otras nueve estarán para octubre”.


Un viaje turístico que llega a la sierra norte de la Comunidad de Madrid: a Alpedrete donde el frío es mal compañero de convivencia “Los alumnos se ven obligados a salir del centro para dirigirse a pie a unas instalaciones deportivas municipales sometiéndose en el desplazamiento a la climatología invernal”, describen desde el sindicato. Todo porque “desde el 2006” los alumnos siguen esperando al proyecto de construcción del gimnasio que quedó sin realizar. Una necesidad que se abordará en una reunión con el Gobierno regional “a finales de este mes”.

Marco González

Periodista o intento, por lo menos. Aprendiendo. Y todo con un mejunje en la cabeza, pero con el periodismo comprometido como pegamento de unión.

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