Los empresarios, molestos con Rajoy

Ha bastado que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, esbozara ayer lo que podría ser la ‘hoja de ruta’ con las prioridades del presidente del Gobierno electo, Mariano Rajoy, para que los empresarios hayan saltado. El propio presidente de la patronal empresarial, Joan Rosell, ha exigido al líder del PP que “empiece a concretar” y deje de lanzar “titulares”.

Las generalidades que hasta ahora ha anunciado Rajoy (reforma financiera, control del déficit,…) en torno a sus planes económicos una vez que llegue a La Moncloa no han gustado a los empresarios que le ven más en obedecer los dictados de Angela Merkel que en actuar ante la crisis en España. Por este motivo, le piden que se ponga manos a la obra. Y así lo ha escenificado hoy el que es la ‘voz del empresario’ en España: Joan Rosell. El presidente de la CEOE ha criticado la actitud que hasta ahora ha mantenido el jefe del Ejecutivo electo.

En una entrevista en Onda Cero, Rosell le ha pedido que deje de lado “los titulares” y se centre en la nueva reforma laboral. En concreto, en “tres claves” de esta reforma que para la CEOE son primordiales: las modalidades de contratación, la flexibilidad interna, y los costes de salida del mercado laboral, lo que se conoce como indemnizaciones por despido. Unos asuntos en los que los empresarios quieren saber qué hará Rajoy.

Asimismo, y a menos de 24 horas para que Rosell acuda a Génova a reunirse con el líder popular, el empresario le ha marcado el camino a seguir en el mercado laboral. Una senda que para Rosell nunca pasa por modificar la negociación colectiva por Real Decreto. “Cambiar la negociación colectiva por medio de un Real Decreto Ley es no tener absolutamente ni idea de cómo es la negociación colectiva en este país”, ha advertido el presidente de los empresarios.

Rosell ha recordado a Rajoy que el sector del “comercio no tiene nada que ver con el del automóvil” por lo que una negociación colectiva común no serviría de nada. “Seamos prácticos”, ha remarcado.

Estas declaraciones muestran que las alegrías que se desataron en su día por lo que iba a hacer Rajoy al ganar, ya fuera la reforma laboral o la creación de un banco malo, se desinflan por momentos.