El tratamiento de los enfermos terminales, nuevo frente abierto entre los profesionales de la Sanidad e Ignacio Gónzalez

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A Ignacio González no paran de crecerle los enanos. Por si no fuese suficiente con las protestas de la Sanidad pública contra los recortes y privatizaciones anunciados por la Comunidad de Madrid, ahora también debe enfrentarse a los profesionales que le acusan de ‘abandonar a su suerte’ a los enfermos terminales. Los máximos responsables de los cuidados paliativos acusan al presidente regional de acometer recortes y despedir al personal encargado de este ámbito en los hospitales.

Concretamente, han sido la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Asociación Madrileña del mismo ámbito (AMCP) las que han dado la voz de alarma ante el ‘desmantelamiento’ iniciado por Ignacio González, que ha provocado un “deterioro asistencial evidente” y pone en peligro la atención a los enfermos terminales.

Según explican estas entidades, los primeros recortes se han producido en el Hospital Clínico San Carlos, donde no se ha renovado el contrato a dos profesionales con una “experiencia y formación acreditada” que atendían a cientos de pacientes y familias cada año, recoge Europa Press.

Una situación a la que habría que sumar la que sufren los Equipos de Soporte de Atención Domiciliaria, que están haciendo un “esfuerzo” enorme por seguir atendiendo a pacientes paliativos dentro de la nueva distribución sanitaria de Área única.

Asimismo, aseveran que “la disminución de los recursos económicos no es disculpa para que los pacientes en situación irreversible y avanzada no deban de ser atendidos por los equipos de cuidados paliativos, pues son los únicos que pueden aliviar el sufrimiento en la fase final de la vida, ahorrando además medios económicos”.

No obstante, aunque estas acusaciones surgen en un momento en el que la comunidad sanitaria madrileña al completo se ha levantado contra el Gobierno autonómico, no es la primera vez que el tema de los cuidados paliativos da más de un dolor de cabeza a la Comunidad de Madrid.

Al conocer las críticas lanzadas por estas organizaciones más de uno habrá recordado los problemas que tuvo el que fuese consejero de Sanidad con Esperanza Aguirre, Manuel Lamela, por enfrentarse con la comunidad médica de Madrid al destituir a la cúpula del Hospital Severo Ochoa de Leganés tras dar credibilidad a una denuncia que hablaba de sedaciones en dosis elevadas en enfermos terminales.

En el centro del escándalo se situó al doctor Luis Montes, exjefe de Urgencias del hospital, contra el que cargó duramente Lamela por estas presuntas sedaciones irregulares y que finalmente fue exculpado al entender la Justicia que a pesar de que se había “practicado mal la medicina”, no se podía demostrar que los fallecimientos acaecidos fuesen consecuencia de ello.