La cúpula de la CEOE, molesta con Arturo Fernández

Arturo Fernández, presidente de la CEOE
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El desmarque que protagonizó hace unos días Arturo Fernández del discurso dialogante que ha impuesto Joan Rosell en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) no ha sentado nada bien a la cúpula de la patronal. El vicepresidente del ente y líder de los empresarios madrileños cargó duramente contra las políticas de Mariano Rajoy, lo que se sale de la línea marcada por Rosell, abierta a la negociación y apartada de la crítica.

El presidente de la patronal empresarial madrileña (CEIM) y de la Cámara de Comercio regional vuelve a ser centro de la polémica. Arturo Fernández y su defensa a ultranza de las políticas de Esperanza Aguirre y su sucesor en el Gobierno autonómico, Ignacio González, frente a Mariano Rajoy y Ana Botella, no han caído nada bien en el seno de la CEOE.

La patronal española se ha caracterizado en los últimos meses por promover el diálogo con el resto de agentes sociales y con el Gobierno. Un perfil, impuesto por Joan Rosell, que se mantendrá con la llegada del nuevo año, ya que la CEOE y los sindicatos han acordado reunirse después de Reyes para hablar de la crisis y tratar de encontrar soluciones para lograr una mejora del paro.

Aunque el propio vicepresidente de la patronal no parece muy dispuesto a seguir la línea marcada por Rosell. Fernández ha escenificado su oposición a este discurso dialogante en los últimos días, desmarcándose con una carta en la que ensalzaba las políticas tributarias “razonables, justas y equitativas” de la Comunidad de Madrid frente a las “contraproducentes” del Estado y el consistorio de la capital.

En un texto de apenas tres párrafos, CEIM y la Cámara de Comercio regional critica abiertamente a Rajoy y Botella, algo que choca con los elogios que los empresarios que lidera Fernández dedican al Gobierno de la Comunidad de Madrid que en su día presidió Aguirre y que ahora está en manos de Ignacio González.

La política tributaria que ha llevado a cabo el Ejecutivo autonómico, “basada en la rebaja selectiva de impuestos, es la más adecuada para facilitar la actividad económica, y, con ello, la creación de puestos de trabajo y progreso general”, aseguran estos organismos.

“Baste señalar que para el ejercicio 2013 se mantendrán los beneficios fiscales de años anteriores, como la bonificación  del 100% en el Impuesto de Patrimonio, y del 99% en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para ascendientes, descendientes y cónyuges, así como una menor tarifa autonómica del IRPF”, concluía el comunicado de Arturo Fernández.