Las luchas de poder vuelven al PP valenciano

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El ‘caso ONG’ en el está presuntamente implicado el portavoz del PP en las Cortes valencianas, Rafael Blasco, ha desatado una nueva lucha de poder en las filas del partido que lidera Alberto Fabra. Antonio Clemente y Serafín Castellano se disputan un cargo ‘maldito’ desde que lo ostentara Ricardo Costa.

Las aguas del PP valenciano vuelven a estar revueltas. Tras unas semanas de calma, la federación ha vuelto a sumirse en la polémica ante la posibilidad de que el portavoz del grupo parlamentario en la región, Rafael Blasco, podría ser imputado por supuestas irregularidades cuando regía la Consejería de Solidaridad y Ciudadanía.

La sombra de la corrupción se ha extendido de nuevo por las filas populares de la región del levante hasta tal punto que el propio Blasco ha decidido esta misma mañana presentar su “renuncia temporalmente” a sus “responsabilidades y funciones” como portavoz. Una decisión que ha desatado en el partido la enésima lucha por el poder.

El actual secretario general del PP valenciano, Serafín Castellano, y su antecesor en el cargo, Antonio Clemente, han iniciado una batalla ‘a cara de perro’ por lograr este cargo. Y es que, la Portavocía del partido da una relevancia y visibilidad sólo comparable con la que tiene su jefe de filas, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra.

Ambos luchan por un puesto que parece ‘maldito’ desde que los ostentara Ricardo Costa. Tanto este último como ahora Blasco han tenido que renunciar al mismo al verse afectados por sendos casos de presunta corrupción.

Mientras Clemente y Castellano se esfuerzan por lograr el beneplácito de Fabra para convertirse en el nuevo portavoz, Blasco ha dejado estas funciones en manos del viceportavoz del grupo popular, Rafael Maluenda, quien le «sustituye temporalmente».