Javier Arenas, el último ‘cartucho’ de Rajoy para frenar el ‘caso Bárcenas’

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Javier Arenas ha roto el silencio en el que llevaba instalado las últimas semanas, y lo ha hecho por orden de Rajoy. El presidente del Gobierno ha encargado al veterano dirigente del PP dar la cara por el partido ante los presuntos sobresueldos pagados a altos cargos. En un acto en Valladolid, Arenas ha denunciado una “batalla” contra el líder de los populares con un “lenguaje” que suena al 11M.

Ni María Dolores de Cospedal, ni Carlos Floriano ni Alicia Sánchez Camacho. Cuando quedan dos días para que se celebre el debate sobre el Estado de la Nación, Rajoy ha lanzado a Arenas a defender al PP de cualquier crítica externa. Y lo ha hecho sin ninguna interferencia. El exlíder de los populares andaluces ha sido el único que ha alzado la voz hoy tras el regreso a España de Luis Bárcenas.

En un acto en Valladolid ante la cúpula del PP de Castilla y León, Arenas ha asegurado que en las acusaciones sobre el presunto pago de sobresueldos del ‘caso Bárcenas’ existe “una batalla que en el fondo lo que quiere es la sustitución del actual presidente del Gobierno”. Una pelea en la que, según el vicesecretario de Política Autonómica y Local del partido, se emplea el mismo “lenguaje” que el utilizado en los atentados del 11M.

“En muchos momentos el lenguaje que he oído sonaba al 11-M. He visto la comparecencia de algún líder político de la oposición que era muy parecida a la del 11-M”, ha insistido el dirigente popular que se ha visto salpicado durante su amplia carrera en el partido por multitud de polémicas.

Tras esta referencia a los sucesos en Atocha, el exlíder del PP de Andalucía ha anunciado que “mañana o pasado” se presentarán “acciones judiciales” para “defender la honorabilidad de todos los dirigentes del PP”. En concreto, ha nombrado a José Antonio Bermúdez de Castro, diputado por Salamanca y presente en la reunión de la Ejecutiva Autonómica, que, en su opinión, ha “sufrido alguna injuria”.

La defensa a capa y espada del PP de Arenas frente a la polémica sobre los ‘papeles de Bárcenas’ han sido las únicas palabras de un alto cargo del PP que se han podido escuchar hoy. Y es que, a pesar de ser lunes, María Dolores de Cospedal no ha convocado la tradicional reunión del Comité de Dirección que todas las semanas se cita en Génova ni su pertinente rueda de prensa ante los medios.

De hecho, en la agenda no había ni una sola entrevista ni comparecencia más allá del mencionado acto de Arenas. Hasta el encuentro de esta tarde de la secretaria general del PP con el embajador de Francia en España, Jérôme Bonnafont, es a puerta cerrada y sin cobertura gráfica.

Con esta decisión, Mariano Rajoy quiere gastar su último cartucho antes del debate sobre Estado de la Nación. La elección de Arenas para esta tarea se debe a que los hasta ahora encargados de dar la cara sobre Bárcenas, la propia Cospedal o Floriano, están ‘quemados’.

Incluso, el presidente del Gobierno se ha visto abocado a recurrir a Esteban González Pons, retirado a labores internas, para aplacar la polémica en torno al extesorero. El diputado valenciano, de guardia este fin de semana, ha protagonizado unas duras declaraciones sobre el ‘caso Nóos’ en un intento de desviar la atención.

La única interferencia que ha tenido Arenas en su discurso de hoy han sido las demandas presentadas por Cospedal contra Bárcenas y ‘El País’, así como su amenaza con emprender una acción judicial a La Gaceta por una información en la que el diario de Intereconomía señala que su marido, Ignacio López de Hierro, es cliente de Método 3.

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