Peligra el empleo de los vendedores discapacitados de la ONCE, según CCOO

Puesto de venta de la ONCE
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El sindicato convoca una protesta por el aumento de los canales de venta en kioscos o bares en detrimento de los vendedores tradicionales del cupón. CCOO alerta del riesgo que supone para  la estabilidad del empleo de las personas discapacitadas de la ONCE el “alarmante aumento de los canales alternativos (kioscos, bares, estancos, gasolineras…) por lo que vuelve a salir a la calle para defender la calidad y los puestos de trabajo de estos vendedores tradicionales del cupón. 
 
Con el objetivo de concienciar a la opinión pública, el sindicato ha convocado hoy  a sus delegados a una concentración ante  la sede de la Dirección General de la ONCE en Madrid (calle Prado, nº 24), entre las 12 y las 13:30 horas, “ara manifestar su rechazo a la política antisocial y comercial de la entidad que, en opinión del sindicato, está hipotecando y empobreciendo el futuro de esta importante institución social, de interés público”. 
 
La organización recuerda que sus temores no son nuevos y que lleva  “alertando desde hace años que la ONCE está implantando un canal de ventas  en paralelo a su red principal de vendedoras y vendedores, que son trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena a cargo de la ONCE y además son, en su totalidad, personas con discapacidad”.  Un  canal alternativo que, según CCOO, supone una competencia para el personal vendedor de la ONCE, aunque la empresa lo considera como “complementario”.
 
Informa el sindicato que “la red de ventas tradicional de la ONCE está compuesta por aproximadamente 20.000 personas con discapacidad, mientras que la red de ventas externalizada la componen una variedad de establecimientos que van desde pequeños negocios, como estancos o quioscos de prensa, hasta grandes empresas como cadenas de gasolineras, las oficinas de Correos, El Corte Inglés, cadenas de alimentación como Simply o Covirán y recientemente se han incorporado entidades u organizaciones sociales como la Interagrupación de las fallas de Valencia.”
Los efectos de dicha externalización -que según CCOO se está disparando- son destrucción de empleo, menores retribuciones de los vendedores e incluso despidos por no llegar éstos a los mínimos de venta exigidos por la dirección.
 
Y es que según la central sindical el aumento desproporcionado del canal de venta externo se ha producido en paralelo a la destrucción de empleo e informa que “desde 2009 se han perdido 1.613 puestos de trabajo de venta y 845 de personal no vendedor, y se han cerrado más de 60 agencias, algunas de ellas situadas en capitales de provincia”. 
 
Asimismo, alerta que “las retribuciones del personal vendedor se han visto afectadas por la disminución progresiva de las ventas (- 9% desde 2009) al tiempo que  critica que la dirección de la ONCE hace una aplicación rigurosa del régimen disciplinario, estableciendo suspensión de empleo y sueldo e incluso el despido, por las dificultades de llegar a los mínimos de venta exigidos por la empresa a sus vendedores y vendedoras”.
 
La precariedad laboral es otro elemento importante de la situación actual en la ONCE. Puesto que según CCOO “un importante número de contrataciones no se consolida con el único argumento de que el vendedor o vendedora no alcanza las cifras de venta establecidas unilateralmente por el departamento comercial, normalmente por encima de las obligatorias establecidas en convenio”.
 
Por todas estas razones, desde el sindicato se exige a la organización que reconsidere una “política institucional que perjudica gravemente a su personal vendedor y no vendedor”, que renuncie “a la expansión desorbitada del canal físico complementario, ajeno al personal vendedor de la ONCE”, y que lleve a cabo “una verdadera labor social hacia las personas con discapacidad en general y las personas invidentes en particular”.