Los enfermeros no quieren trabajar en los centros de mayores que dependen de la Comunidad

Residencia de ancianos
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

El sindicato SATSE Madrid denuncia que las externalizaciones y  precarias las condiciones laborales de estas residencias hacen que sean un destino poco demandado. “Los profesionales de enfermería no quieren trabajar en los centros de mayores dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS)”, según denuncia elSindicato de Enfermería SATSE Madrid, que explica que el hecho que  estas residencias de ancianos sean cada día menos demandadas por los trabajadores  como destino se debe “a la falta de estabilidad –plantillas con porcentajes muy elevados de eventuales–, condiciones laborales precarias, incentivos económicos inexistentes y a los procesos de externalizaciones cada vez más evidentes.
 
Y es que el Sindicato de Enfermería SATSE Madrid  asegura en un comunicado que “las externalizaciones -especialmente las que afectan a servicios considerados esenciales, como lavandería, restauración o mantenimiento- están generando numerosos y continuos problemas tanto para los profesionales como para los residentes” de estos centros que dependen del Gobierno regional que preside Cristina Cifuentes.
 
Como ejemplo de los problemas derivados de algunas externalizaciones del servicio de restauración, SATSE Madrid asegura que “en alguna residencia  se dio una orden expresa a las enfermeras de que debían probar la comida antes de servirla a los residentes ya que éstos presuntamente se habían quejado de su baja calidad. De esta forma, las posibles quejas recaían directamente sobre las enfermeras a pesar de que el problema se generó por el cierre de las cocinas”.
 
Recalca que la externalización de los servicios de lavanderías, dicho sindicato se queja de que es “habitual que falte ropa limpia, que ésta llegue en mal estado –rota o sin la debida limpieza– o que los profesionales de los centros no dispongan de la ropa de trabajo necesaria”.
 
Mientras que respecto a las externalizaciones en el mantenimiento dicen que “están provocando, por ejemplo, que cuando se estropea un ascensor, como ocurrió recientemente en la Residencia Goya, y ante la falta de personal de mantenimiento propio se tenga que utilizar el otro existente tanto para trasladar a los residentes como para subir y bajar ropa sucia, comidas, etc. hecho éste que no debería ocurrir para evitar posibles infecciones”.
 
Además, desde este sindicato reprochan a la Administración regional que estos centros existe una proporción demasiado elevada de personal eventual. Y como ejemplo dicen que “en la Residencia Goya, donde trabajan 6 profesionales de enfermería, solamente uno es fijo, los otros cinco son eventuales”.

Haciendo hincapié en que este hecho, explican desde SATSE Madrid, “lejos de ser una anécdota es la realidad que se sufre en las Residencias que dependen de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS)”, puesto que en estos centros “más del 80% del personal es eventual, no existiendo, además, la posibilidad de traslado a otro ámbito asistencial ya que éste se reduce a los centros dependientes del AMAS”.
 
Igualmente desde SATSE recriminan que “las plantillas enfermeras son escasas y no se cubren ni las bajas ni las libranzas por lo que son los propios profesionales de enfermería los que tienen que suplir a sus compañeros ausentes”.
Para ilustrar sus quejas el citado sindicato vuelve a referirse a la residencia Goya, “una residencia de tamaño medio, con unos 50 residentes, en el turno de noche hay únicamente dos profesionales de enfermería por lo que, en caso de libranza, el que queda debe atender las necesidades de los cerca del medio centenar de pacientes asistidos que tiene esta residencia dependiente del AMAS”.
 
Además de las reivindicaciones de más personal, los profesionales del AMAS reclaman una Carrera Profesional y la posibilidad de optar a traslados dentro del ámbito de la sanidad madrileña (ahora tienen esta posibilidad restringida a los centros del AMAS). Una petición que el sindicato ya ha  trasladado a la Consejería de Políticas Sociales y Familia y al Defensor del Pueblo mediante una queja en la que exige igualdad de condiciones con el resto de profesionales sanitarios dependientes de la Comunidad de Madrid.