“Miguel Blesa es Rita Barberá”, el entorno del exbanquero culpa de su muerte a la presión

Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid

Fermín Gallardo, amigo de Miguel Blesa y uno de los gestores de la finca donde ayer falleció el expresidente de Caja Madrid, ha atribuido su muerte a la “presión” y la ha comparado con la de la dirigente del PP Rita Barberá. “La presión se cargó a Rita Barberá y se ha cargado a Miguel Blesa”, ha afirmado Gallardo a su llegada esta mañana al tanatorio en el que está el cuerpo del exbanquero.

“Blesa es Rita Barberá”, ha insistido el amigo del expresidente de la entidad madrileña, que ha denunciado el periplo judicial por el que pasó en los últimos años. “Se le acusa de las tarjetas ‘black’, pero las tienen todos los bancos y las han tenido todos los partidos”, ha criticado Gallardo, que ha admitido que como “a todo el mundo” a Blesa “le preocupaba tener que entrar en prisión”.

Este empresario, amigo del expresidente de Caja Madrid desde 1994, ha relatado a los periodistas las últimas horas antes de su muerte. Miguel Blesa, según Gallardo, llegó a la finca Puerto del Toro en torno a las 2 de la noche y allí le esperaba Rafael Alcaide. Ya por la mañana y mientras ambos desayunaban el exbanquero le dijo que tomara nota del teléfono de su mujer para llamarla “por si pasaba cualquier cosa”.

Tras esto Blesa fue a por el coche al garaje, lo metió en el garaje y “pasó lo que pasó”, ha explicado Gallardo, que no tiene dudas de que ha sido un suicidio, ya que sacó el arma del maletero y “se fue delante del coche”. Asimismo, ha desvelado que únicamente trajo una maleta con “una camisa y unos calzoncillos”, lo que era “anormal” en él porque “era muy ordenado y siempre traía su maleta de arriba a abajo preparada”.

El propio Gallardo fue él quien le comunicó a la ahora viuda de Blesa la muerte del exbanquero y ha confirmado que nunca llevaba su arma cuando iba a la finca, salvo en esta ocasión, que se la trajo “para no comprometernos a nosotros”.

La cirrosis de Barberá

La presión mediática no fue la que mató a Rita Barberá, tal y como habían defendido dirigentes del PP como Rafael Hernando tras el fallecimiento de la exacaldesa de Valencia, sino una cirrosis. Según la autopsia a la que tuvo acceso El Mundo, la senadora “tenía un grave problema de cirrosis que era irreversible y que fue uno de los detonantes principales de su muerte” y un “problema hepático” fue lo que acabó causando “un fallo multiorgánico”, señalaron los médicos. Y no haber sido víctima de un linchamiento público, tal y como se afanaron en decir los populares.