El paro semanal ha marcado su mayor declive en más de un año y da nuevos bríos al rally de Navidad que esta semana, hoy en solitario, se apunta Wall Street. A Santa Claus le ha seguido san Esteban, que también ha traído regalos a Wall Street. En esta sesión todavía festiva en Europa, el paro semanal ha marcado su mayor declive en más de un año, animando aún más el rally de fin de año al que esta semana se apunta con creciente decisión la Bolsa de Nueva York.
En el ámbito macro, las referencias escasean. Toda la atención de Wall Street se vuelca en el recuento semanal de peticiones de ayuda por desempleo que muestra su caída más abultada en el último año. Sim embargo, a pesar de la creación de 42.000 puestos de trabajo, los analistas llaman a la cautela y recuerdan los cambios laborales que con frecuencia y de forma fugaz traen consigo estas fiestas navideñas.
Ya con el parqué neoyorquino a pleno rendimiento, ninguna otra referencia ha impedido que el buen tono al que apuntaba ya el mercado de futuros se extendiese conforme avanzaba la sesión. Una Bolsa de Tokio al alza también ayudaba a marcar la senda de las ganancias en Nueva York.
En el terreno corporativo, una que se sube al rally de Santa Claus una jornada más es Tesla Motors. Los inversores siguen celebrando que a pesar la reciente combustión de alguno de sus modelos, la agencia estadounidense de Seguridad Vial haya ratificado la mejor nota en seguridad para sus vehículos. La acción pisa el acelerador tras el parón navideño a la negociación y se apunta alzas del 3,3% a media sesión.
Muy atentos al toque de campana se siguen también los vaivenes bursátiles de UPS, con caídas de apenas un 0,1%. La compañía sufrió una sobrecarga en sus sistemas por un aluvión de compras por Internet de última hora que ha impedido que muchos regalos de Santa Claus lleguen a casa en el momento oportuno. Una circunstancia que no le impedía probar también débiles alzas en el parqué neoyorquino.
La que sí cae y con fuerza es BlackBerry. Las acciones del popular fabricante de teléfonos ceden un 6% después de el cofundador de la compañía Mike Lazaridis haya anunciado que renuncia a quedarse con la compañía a través de una oferta conjunta con su socio Douglas Fregin. La puja, anunciada el pasado octubre, se queda en papel mojado y la tecnológica sufre la espera de un nuevo comprador que no llega.
Imparable continúa aún el rally particular de Twitter. La red social de microblogging suma un 6% a su pujante gráfica después de haberse hecho con ganancias del 17% en los dos días hábiles con los que ha contado ya esta semana. La compañía ha llegado a rebasar los 74 dólares por acción insólitos hasta hoy desde su reciente debut bursátil.







