La Bolsa española moderó las pérdidas al cierre, pero no logró esquivar una jornada de fuerte nerviosismo en los mercados. La presión llegó desde el frente geopolítico, con el encarecimiento del crudo y del gas como principales focos de preocupación para los inversores.
La tensión geopolítica vuelve a golpear al mercado
El selectivo español se movió durante toda la jornada bajo la amenaza de una nueva sacudida energética. El detonante fue la falta de acuerdo en las negociaciones del fin de semana para frenar la guerra en Oriente Medio, un escenario que elevó la aversión al riesgo en las Bolsas europeas.
El mercado español logró cerrar por encima de los 18.000 puntos, pero la sesión confirmó que la prima geopolítica vuelve a pesar sobre la renta variable europea
A ello se sumó el impacto del crudo. El barril de Brent llegó a superar los 102 dólares, equivalente a unos 87,1 euros al cambio, tras las advertencias de EEUU sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte mundial de petróleo.
| Indicador | Nivel | Variación |
|---|---|---|
| Ibex 35 | 18.023,80 puntos | -0,99% |
| Brent | 102 dólares por barril | +más del 7% |
| Gas TTF europeo | 47,11 euros/MWh | +7,95% |
El petróleo y el gas agravan la presión sobre la Bolsa
El encarecimiento de la energía añadió presión sobre valores especialmente sensibles a los costes y sobre el conjunto del mercado, ante el temor a un nuevo repunte inflacionista. El gas europeo TTF se situó este 13 de abril en 47,11 euros por megavatio hora, con una subida del 7,95% respecto a la jornada anterior.
Cinco Días señaló además que el Brent moderó parte del rally intradía y se estabilizó en torno a los 100 dólares por barril, mientras el Ibex conseguía recortar el castigo inicial y mantenerse ligeramente por encima de los 18.000 puntos.
La energía volvió a marcar el pulso del mercado: el alza del crudo y del gas reabrió el miedo a una sesión de estanflación en Europa
El comportamiento del índice español reflejó ese equilibrio inestable entre la recogida de beneficios y la resistencia técnica del mercado. El cierre por encima de los 18.000 enteros evitó un deterioro mayor del aspecto bursátil, aunque dejó al selectivo en una zona de clara vigilancia para las próximas sesiones.
Una cota psicológica que queda bajo amenaza
La sesión del lunes volvió a demostrar que la cota de los 18.000 puntos se ha convertido en la referencia inmediata para medir el nerviosismo del mercado español. La cercanía del cierre a ese nivel confirma que cualquier deterioro adicional del conflicto o una nueva escalada en el precio del crudo puede volver a ponerlo a prueba en las próximas jornadas.
El dato de cierre deja así una fotografía clara: la Bolsa española resistió el golpe, pero terminó la jornada a solo 23,8 puntos de perder uno de sus niveles más observados por el mercado.






