Tráfico Aéreo

La AIE avisa del riesgo de escasez de queroseno en Europa este verano

Bruselas descarta por ahora una falta inmediata de combustible, pero admite que la crisis en Oriente Próximo puede golpear a las aerolíneas europeas en las próximas semanas.

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Avión

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha elevado la presión sobre el sector aéreo europeo al advertir de que varios países podrían empezar a sufrir escasez de combustible para aviones en unas seis semanas si no logran reemplazar el suministro perdido de Oriente Próximo. Bruselas sostiene que no existe un problema actual en la Unión Europea, aunque reconoce que el riesgo crece si se mantiene la crisis en el estrecho de Ormuz.

El aviso llega en pleno arranque de la temporada alta de verano, con las compañías aéreas pendientes del encarecimiento del queroseno y de la capacidad de importar producto desde otros mercados. La propia AIE viene alertando desde marzo de que el diésel y el combustible de aviación son dos de los productos más expuestos a una interrupción prolongada de las exportaciones energéticas de Oriente Próximo.

La advertencia de la AIE eleva la presión sobre un mercado ya tensionado por el cierre del estrecho de Ormuz y por la dependencia europea de las importaciones de queroseno

La dependencia exterior pone en alerta al sector

La advertencia de la agencia internacional se apoya en un dato especialmente sensible para el mercado europeo: antes de la crisis, Oriente Próximo representaba alrededor del 75% de las importaciones netas de combustible para aviones de Europa, lo que deja a la región muy expuesta si el bloqueo comercial se prolonga. La AIE ha señalado además que Europa podría empezar a notar una escasez física en junio si solo consigue sustituir una parte limitada de esos volúmenes.

La Comisión Europea mantiene por ahora un mensaje de prudencia. El Ejecutivo comunitario pidió ya el 31 de marzo a los Estados miembros que coordinen medidas para asegurar el suministro de petróleo y de productos refinados, y en sus reuniones de seguimiento ha reiterado que no detecta una escasez inmediata, aunque avisa de que la situación deberá revaluarse si la interrupción en Ormuz se prolonga.

Clave del mercado aéreo europeo Situación actual
Riesgo temporal señalado por la AIE Escasez en unas 6 semanas
Peso previo de Oriente Próximo en importaciones netas europeas de queroseno 75%
Advertencia previa de ACI Europe Riesgo en 3 semanas
Posición actual de Bruselas Sin escasez inmediata, pero con riesgo próximo

El mensaje de Bruselas es de calma contenida: hoy no ve una falta de suministro, pero sí admite que el problema puede materializarse pronto si no se normaliza el flujo energético

Los aeropuertos europeos ya avisaron a Bruselas

Antes del pronunciamiento de la AIE, ACI Europe ya había trasladado a la Comisión Europea que los aeropuertos comunitarios podrían afrontar una escasez sistémica de queroseno en un plazo de tres semanas si seguía bloqueado el paso por Ormuz. La patronal alertó de que una falta de combustible afectaría de forma directa a la conectividad aérea y agravaría el impacto económico del alza del crudo sobre la economía europea.

Ese doble mensaje, el de la AIE y el del sector aeroportuario, refuerza la idea de que el problema ya no se limita al precio del combustible. El temor del mercado pasa también por la disponibilidad física del queroseno, justo cuando la demanda de vuelos aumenta con el inicio del verano y cuando las aerolíneas europeas concentran buena parte de su actividad estacional.

El riesgo para las aerolíneas ya no se limita al alza de costes: la inquietud del mercado pasa también por la disponibilidad física del combustible en plena campaña de verano

Las aerolíneas empiezan a mover ficha

Las primeras respuestas empresariales ya son visibles. KLM ha anunciado que operará 160 vuelos menos en mayo desde y hacia Schiphol, mientras que Volotea ha aplicado un recargo de hasta 14 euros por pasajero y vuelo para cubrir la volatilidad del combustible. Por su parte, Ryanair considera probable que el aumento del coste del queroseno acabe trasladándose a tarifas más caras en la campaña de verano.

En paralelo, Lufthansa ha acelerado ajustes en su estructura con el cierre de su filial CityLine y la retirada de seis aviones de largo radio, en un contexto marcado por el aumento del precio del combustible y por la presión sobre la rentabilidad. Aunque parte de las decisiones responden también a conflictos laborales y a su propia reorganización interna, el encarecimiento energético se ha convertido en un factor adicional de presión para el grupo alemán.

Aerolínea Medida adoptada Impacto comunicado
Lufthansa Cierre de CityLine y retirada de seis aviones Ajuste de capacidad y costes
KLM Reducción de operaciones en mayo 160 vuelos menos
Volotea Recargo variable por combustible Hasta 14 euros por pasajero y vuelo
Ryanair Aviso sobre precios Posibles tarifas más altas en verano

Qué puede pasar con los billetes este verano

Si la crisis energética persiste, el impacto más inmediato para los viajeros no solo llegará por la posible reducción de rutas, sino también por el encarecimiento de los billetes. El sector da por hecho que una parte del aumento del coste del combustible acabará repercutiéndose en el precio final, especialmente en rutas vacacionales y en conexiones con menor margen.

La gran incógnita es si Europa será capaz de reemplazar con rapidez el suministro perdido de Oriente Próximo. La AIE ya ha dejado claro que el tiempo corre en contra del mercado: si no se reponen los flujos habituales y si el conflicto sigue cerrando o limitando el paso por Ormuz, el problema podría dejar de ser una simple tensión de precios para convertirse en una auténtica restricción operativa para el transporte aéreo europeo.

La advertencia de la AIE sitúa el umbral crítico en unas seis semanas, frente a las tres semanas que había planteado previamente ACI Europe, una diferencia de calendario que no elimina el mismo diagnóstico de fondo: el verano aéreo europeo queda cada vez más expuesto al conflicto energético en Oriente Próximo.

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