La banca italiana vuelve al disparadero de los especuladores de Bolsa

Banca Monte dei Paschi di Siena

El empeoramiento de algunas previsiones macroeconómicas podría dificultar el proceso de fusiones al que deben enfrentarse algunas entidades transalpinas para asegurar su porvenir. Los grandes valores financieros de Italia vuelven a colocarse entre los favoritos de los especuladores en Bolsa europea. Las dudas generadas en los últimos días sobre el proceso de reestructuración de la banca han sido las encargadas de devolver a la banca transalpina tan dudoso honor.

El ataque de los inversores bajistas ha sido tal que el supervisor de los mercados italianos, la Consob, ha recurrido ya a la artillería pesada a modo de cortafuegos. El organismo ha decretado ya la prohibición de ventas en corto en Banca Monte dei Paschi di Siena (Banca MPS), la entidad más antigua del país y, según diversos informes de analistas y autoridades financieras, la más necesitada de proceder a una fusión para evitar el fin de sus días en un escenario económico adverso, como los que plantean los test de estrés más adversos.

La decisión, recurrente en los peores compases de la crisis bursátil de los años 2012 y 2013, se produce ahora en el marco de las potestades que la normativa comunitaria confiere a los supervisores de valores europeos. En este sentido, se ha aludido al descalabro de precios de Banca MPS -superior al 10%- para desempolvar una medida que por aquel entonces acordaron adoptar varios países del Viejo Continente, España entre ellos.

Por lo pronto, el veto se limita a esta entidad y por una duración de tan solo una jornada y media, pues se ha previsto el levantamiento de la misma para el cierre de sesión de este mismo martes 19 de enero. Con esta medida se pretende evitar el progresivo incremento de posiciones en corto, así como de sus márgenes de ganancia, a la par que prevenir a los inversores de perfil especulativo de realizar ventas en descubierto, es decir, la formulación de órdenes de venta sobre las acciones del banco sin poseerlas realmente en cartera. Una práctica que es posible gracias al periodo de liquidación existente desde la formulación de una orden hasta su cierre último, pero que sin embargo está expresamente prohibida en la legislación vigente.

A pesar del salvavidas de la ‘CNMV italiana’, las acciones de la entidad más necesitada de recibir nuevas inyecciones de capital han cerrado sesión el lunes con un descalabro del 14,7% hasta los 0,766 euros por acción, su cota más baja desde su reestructuración de accionariado del pasado mes de mayo. En los cruces más bajistas de la jornada, la caída ha llegado a alcanzar el 16%.

Los desplomes se han extendido a los grandes nombres del sector en el país: Ubi Banca (-7,3%), Banca Popolare (-6,7%), Popolare di Milano (-5,5%), Unicredito (-5,4%), Intesa Sanpaolo (-5,1%) y Mediobanca (-4,8%). Todos ellos han copado la parte baja de la tabla de revalorizaciones del Ftse MIB, el índice de referencia de la Bolsa de Milán en el que el lunes solo seis valores conseguían escapar del rojo.

El ataque de los bajistas ha sido, sin embargo, más evidente en entidades de segunda línea, que son las que aspiran a ser protagonistas del proceso de reestructuración del sector en la ronda de fusiones promovida por las autoridades europeas e italianas. A modo de ejemplos, Banca Popolar dell’Emilia (-8,7%), Banca Piccolo Credito Valtellinese (-9,5%) y Credito Emiliano (-4,4%) han sido algunos de los más golpeados.