Más de 100 expertos y ex líderes mundiales piden el fin de «los monopolios» de la vacuna contra el coronavirus

Vacuna de Janssen. / Dipendra Rokka/SOPA Images

Vacuna

Más de 130 ex líderes mundiales, personas galardonadas con el premio Nobel, personalidades destacadas del ámbito científico, económico y humanitario y algunos exdirigentes, entre otros, han reclamado «el fin de los monopolios» para vacunar a los países de ingresos bajos y medianos y poner fin a la COVID-19.

Estas voces reconocidas, en una carta coordinada por la Alianza Vacuna para el Pueblo, se unen en el segundo aniversario de la fecha en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote de COVID-19 se había convertido en una pandemia y piden a los dirigentes del mundo que «hagan lo necesario para poner fin a esta crisis» y se unan en torno a los principios de igualdad y solidaridad, accesibilidad, «sin patentes ni especulación».

«La pandemia no ha terminado. No obstante, el fin de la COVID-19 está a nuestro alcance si damos a todas las personas de todos los lugares acceso a vacunas seguras y efectivas y a otras tecnologías vitales contra la COVID-19», se recoge en la misiva.

En concreto, la carta hace cinco peticiones a los líderes mundiales. En primer lugar, reclaman acordar con carácter urgente una hoja de ruta global para cumplir la meta de la OMS de vacunar con la pauta completa al 70 por ciento de la población a mediados de 2022 y, más allá de esto, garantizar un acceso sostenido, puntual y equitativo en todo el mundo a las vacunas, tratamientos, pruebas.

Otra petición es maximizar la producción de vacunas y de otros productos contra la COVID-19 mediante la suspensión de las patentes, garantizando la puesta en común obligatoria de todos los conocimientos, datos y tecnologías relacionados con la COVID-19 para que cualquier país pueda producir o adquirir dosis suficientes y asequibles de vacunas, tratamientos y pruebas.

Por otro lado, insisten en invertir fondos públicos en un aumento rápido y masivo de la fabricación de vacunas, así como en capacidad de investigación y desarrollo. También demandan poner las vacunas, tratamientos y pruebas relativos a la COVID-19 a disposición de gobiernos e instituciones al precio más próximo al coste real posible, y proporcionarlos gratuitamente a todas las personas en todos los lugares y asignados en función de la necesidad.

Por último, reclaman aumentar la inversión sostenible en sistemas de salud pública para garantizar que los gobiernos de países de ingresos bajos y medianos cuentan con recursos suficientes para vacunar a su población.

EXDIRIGENTES DE MÁS DE 40 PAÍSES

Entre quienes firman la carta, figuran exdirigentes de más de 40 países; el príncipe Harry y Meghan, duque y duquesa de Sussex; Charlize Theron, mensajera de la paz de las Naciones Unidas y fundadora del proyecto Charlize Theron Africa Outreach; y algunas políticas como Joyce Banda, expresidenta de Malawi, Graça Machel, ex primera dama de Sudáfrica y Mozambique y fundadora del Graça Machel Trust, y Vaira Vike-Freiberga, que fue la primera presidenta de Letonia y de Europa oriental y copresidenta del Centro Internacional de Nizami Ganjavi.

Dos expresidentes de Ucrania, Leonid Kuchma y Victor Yuschenko, y la ex primera dama Kateryna Yushchenko se han unido asimismo a la petición a favor de la equidad en las vacunas en medio del conflicto en su país.

Así, todas estas personalidades se unen al ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon y a exdirigenes de instituciones como el Banco Mundial, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Asamblea General de las Naciones Unidas, y a los dirigentes actuales del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH (ONUSIDA) y el relator especial sobre la extrema pobreza y los derechos humanos.

Así, condenan el enfoque aplicado hasta ahora por los dirigentes mundiales por «inmoral, totalmente contraproducente y, además, un fracaso ético, económico y epidemiológico». Advierten de que dejar a miles de millones de personas sin vacunar «podría desembocar en la aparición de nuevas y peligrosas variantes del virus».

Para ellos, no haber vacunado al mundo hasta ahora se debe «al nacionalismo contraproducente, los monopolios farmacéuticos y la desigualdad», lo que ha llevado a los hitos «evitables» de dos años y alrededor de veinte millones de personas fallecidas debido a la COVID-19.

Concretamente, critican a la Unión Europea, a Reino Unido, a Alemania y a Suiza por seguir «bloqueando el levantamiento de las normas sobre propiedad intelectual que permitiría la redistribución y el aumento de la fabricación de vacunas, pruebas y tratamientos relacionados con la COVID-19 en todo el mundo».

India y Sudáfrica fueron los primeros en proponer una exención relativa a la propiedad intelectual ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) en octubre de 2020 que respaldan más de cien países. Estados Unidos anunció su apoyo a una exención en mayo de 2021, pero la oposición británica y europea encabezada por Reino Unido y Alemania ha impedido que la OMC llegue a un consenso.

Por su parte, la expresidenta de Malawi, Joyce Banda, ha señalado que «esta pandemia está lejos de haber acabado en África y en el mundo». «Vemos, cada día, miles de muertes evitables. Vemos mujeres y niñas afectadas desproporcionadamente por la pandemia debido a la pérdida de oportunidades educativas, la violencia de género intrafamiliar y las dificultades económicas», ha lamentado.

Así, ha defendido la necesidad de «acabar con los despiadados monopolios farmacéuticos sobre las vacunas contra la COVID-19 para que África y el mundo puedan hacer frente a esta crisis y a la siguiente».

Por su parte, Ban Ki-moon ha criticado que «los dirigentes de los países ricos están protegiendo a los monopolios farmacéuticos sobre las vacunas, los diagnósticos y las terapias contra la COVID-19 por encima de la salud y la vida de miles de millones de personas».

Por otro lado, la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, ha calificado de «tragedia de nuestra era» que se hayan negado a muchas personas las vacunas y tratamientos contra la COVID-19.

«Del mismo modo que la gente recuerda hoy la terrible injusticia con los antiretrovirales para el VIH, cuando 12 millones de vidas, la mayoría en África, se perdieron innecesariamente mientras medicamentos vitales permanecían fuera del alcance del Sur global, nuestros hijos e hijas no perdonarán a quienes negaron a miles de millones de personas la posibilidad de recibir unas vacunas vitales contra la COVID-19», ha recalcado.

Por su parte, el ex director general de Unilever, Paul Polman, ha señalado que «cuando se despliega una crisis humanitaria en Europa y la tragedia de la COVID-19 sigue asolando gran parte del mundo, la solidaridad global es más importante que nunca, y especialmente con las naciones vulnerables».

«Poner fin al apartheid de la vacuna es fundamental», ha sentenciado Polman, para añadir que «deben levantarse las normas sobre propiedad intelectual para impulsar la fabricación de vacunas y deben compartirse inmediatamente las patentes y la tecnología que salvan vidas».